ECONOMÍA DOMÉSTICA
Cómo organizar las finanzas cuando la familia crece

Artículo
Esta manera de retrasar la edad de jubilarse permite mejorar la pensión y es compatible con la jubilación activa
Tiempo de lectura | 4 min.

¿Se puede mejorar la pensión de jubilación que percibiremos en el futuro? Sí: la jubilación demorada lo hace posible.
Es una opción que seduce a cada vez más trabajadores: según datos de la Seguridad Social, una de cada diez jubilaciones en 2025 ya correspondían a esa modalidad. Esto significa que casi 40.000 personas empezaron a cobrar más al retirarse que si lo hubieran hecho a la edad de jubilación ordinaria.
¿Qué significa demorar la jubilación? Con este término conocemos la posibilidad que tiene cualquier ciudadano de retrasar su edad de jubilación de manera voluntaria después de cumplir los años necesarios para el retiro.
La jubilación demorada conlleva beneficios económicos, ya que permite aumentar la cuantía de la futura pensión de jubilación.
Esto se conoce como incentivo de demora y resulta especialmente útil para trabajadores con carreras de cotización reducidas o con bases reguladoras escasas para el cálculo de su pensión.
Sin embargo, cualquiera que lo desee puede acogerse a esta posibilidad: quienes simplemente no deseen finalizar su vida laboral cuando les llegue la edad de jubilarse también pueden hacerlo y, además, recibir un incentivo económico cuando decidan retirarse.
Hay dos requisitos fundamentales para disfrutar de las ventajas de la jubilación demorada:
Hay que tener en cuenta también que este tipo de jubilación no es compatible con otras como la jubilación flexible o la anticipada, aunque sí lo es con la jubilación activa.
La jubilación demorada se solicita en el momento en el que el trabajador desee empezar a percibir su pensión.
Para recibir el incentivo de demora, basta con marcar la casilla correspondiente en el formulario de solicitud de la pensión y elegir alguna de las modalidades que veremos a continuación.
El incentivo económico que se obtiene mediante la jubilación demorada se puede disfrutar de tres maneras distintas: mensualmente, en un único pago o una mezcla de ambas.
Esta modalidad supone un incremento del 4 % sobre la base reguladora de la pensión por cada año completo trabajado y cotizado después de cumplir la edad ordinaria. Ese complemento se sumará al importe de la pensión de jubilación, que nunca podrá superar el de la pensión máxima establecida para ese año.
¿Qué ocurre si la jubilación no se retrasa en años completos? Es posible computar los periodos superiores a 6 meses e inferiores a un año, siempre que se coticen a partir del segundo año de demora de la jubilación. Esos periodos aportarán un porcentaje adicional del 2 % por cada tramo de 6 meses completado.
Pongamos como ejemplo un trabajador que podría jubilarse a los 65 años con el 100 % de su base reguladora, equivalente a una pensión de 1.250 euros en 14 pagas.
Ese trabajador decide retrasar su jubilación hasta cumplir 68 años y siete meses. Esto supone añadir el 14 % a su base reguladora (4 % por cada año demorado, más 2 % por los siete meses). Como consecuencia, su pensión será de unos 1.425 euros durante toda su vida.
Se puede percibir el incentivo de demora mediante un pago único, en lugar de hacerlo como un porcentaje añadido a la pensión mensual. Es una modalidad interesante para quienes deseen disponer de liquidez en el momento de jubilarse.
Para calcular la cantidad que se cobrará por cada año demorado y cotizado, se utiliza la siguiente fórmula , cuyo resultado se verá aumentado el 10 % para quienes se jubilen con al menos 44 años y 6 meses cotizados en total:
Pago único = 800 (Pensión inicial anual/500) 1/1,65
En esta modalidad, los periodos demorados superiores a 6 meses e inferiores a un año cotizados a partir del segundo año de demora también se pueden computar y aportarán el equivalente a la mitad de lo correspondiente a un año.
Si tomamos el ejemplo anterior, ese mismo trabajador recibiría un cheque por algo más de 24 000 euros en el momento de jubilarse, que es lo que corresponde a multiplicar el resultado de esa fórmula por 3,5. Aparte, cobraría su pensión inicial de 1.250 euros cada mes durante el resto de su vida.
Desde 2025 es posible acceder al incentivo de demora mediante una fórmula mixta que permite aumentar la pensión de jubilación mensual y disponer de liquidez en el momento de jubilarse. Eso sí, para ello es necesario demorar en al menos dos años el momento de la jubilación.
En este caso, se utilizan dos maneras distintas de calcular el incentivo, en función de los completos adicionales cotizados.
El simulador de pensiones de la Seguridad Social permite calcular los incentivos en cualquiera de las modalidades y comparar los resultados para comprobar cuál resulta más conveniente.
Además del incentivo de demora, existen algunos beneficios para las empresas en las que trabajen quienes decidan aplazar su jubilación e incluso una reducción especial que puede aplicarse a ciertas modalidades de la jubilación demorada en la declaración de la renta.
La principal ventaja para las empresas en las que desarrollen su actividad los trabajadores que decidan alargar su vida laboral es que están exentas de cotizar por sus contingencias comunes, salvo por incapacidad temporal.
Además, las empresas tendrán una reducción del 75% de la cuota empresarial por contingencias comunes durante la situación de incapacidad temporal de los trabajadores que hayan cumplido 62 años.
Es posible aplicar al complemento por jubilación demorada una reducción del 30 % prevista en el artículo 18 de la Ley del IRPF, pero solo a las cantidades percibidas en forma de capital. Así lo ha aclarado la Dirección General de Tributos en la consulta vinculante V0029-23 .
Esto quiere decir que la reducción no se puede aplicar si se cobra el complemento en forma de renta. Tan solo es posible hacerlo si se cobra a tanto alzado o si se efectúa un cobro mixto, en cuyo caso se aplicaría únicamente a la parte percibida en forma de capital.