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Planifica tus compras en las rebajas de verano para aprovechar los descuentos sin gastar de más. Aquí tienes algunos consejos
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Ropa, electrodomésticos, muebles, libros, dispositivos electrónicos… Las rebajas de verano abren la puerta a comprar lo que necesitamos y ahorrar respecto a hacerlo en temporada.
Este periodo de descuentos tiene sus particularidades: se sitúa entre los gastos asociados a las vacaciones y la cuesta de septiembre.
Por eso son una buena ocasión para sacar partido a los descuentos que ofrecerán tiendas online, grandes cadenas y comercio tradicional. Al mismo tiempo, requieren una buena planificación para evitar gastar de más.
Comprar en las rebajas de verano y ahorrar es más fácil de lo que parece. También lo es dejarse llevar por las compras impulsivas y acabar por hacer un roto a la economía familiar.
Para inclinar la balanza hacia el lado que te interesa, aquí tienes esta guía con información y consejos para sacar partido a las rebajas de verano y no derrochar en el intento.
Antes de ponernos con la planificación de nuestras compras en las rebajas de verano, conviene saber cuándo tienen lugar.
Aunque los periodos de rebajas se han liberalizado, las comunidades autónomas establecen un calendario para ellos.
Las rebajas de verano arrancan oficialmente el día 1 de julio prácticamente en todas las comunidades autónomas, aunque algunas grandes cadenas y tiendas online se adelantan a junio para ofrecer sus descuentos.
En cuanto a su duración, es variable: algunos periodos de rebajas llegan hasta finales de agosto, mientras otros se extienden hasta finales septiembre.
Ahora que sabemos cuándo tienen lugar, ya podemos empezar a planificar las compras. En este punto hay que recordar nuestro principal objetivo: ahorrar con nuestras compras y evitar gastar de más. Esa es la base que subyace a todos y cada uno de los siguientes consejos.
En papel, en tu teléfono móvil, en tu tablet… hay tantas opciones, que no existe excusa para no llevar contigo una lista de la compra a las rebajas.
Ya sabemos que hay muchos soportes para llevarla, pero ¿cómo hacer una buena lista de compras para las rebajas? Muy fácil: solo tienes que revisar el armario y la casa para detectar carencias e incluso adelantarte a lo que vas a necesitar de cara a septiembre.
Aquí no se trata tanto de anotar productos que crees necesitar, sino aquellos que realmente te hacen falta. La mejor manera de distinguirlos consiste en echar un vistazo a lo que ya tienes, detectar necesidades reales y, a partir de ahí, planificar tus compras.
Aunque en las rebajas de verano se suele liquidar stock vinculado a esta temporada, hay muchos artículos que podrás encontrar ahora con importantes descuentos y te servirán para la próxima.
Piensa en electrodomésticos, ropa de cama, dispositivos electrónicos, ropa de deporte o, incluso, gafas de sol: también en invierno conviene proteger los ojos y es ahora cuando encontrarás una mayor variedad de modelos rebajados.
Efectivamente, las rebajas de verano pueden ser el momento ideal para adquirir algo que necesitaréis en casa sin esperar a que se acumule a los gastos de la vuelta al cole.
¿Ya sabes qué necesitas? ¿Tienes tu lista preparada? Es el momento de comparar precios y descuentos.
Empieza por localizar los productos más imprescindibles al principio para comprarlos donde más te convenga antes de que desaparezcan. Los más prescindibles puedes dejarlos para más adelante, ya que pueden acumular mayores descuentos a medida que avanzan las rebajas.
Con esto en mente puedes establecer tu propio calendario de compras. Tener una estrategia meditada es la mejor manera de sacar el máximo partido a las rebajas.
Antes de lanzarte a comprar lo que has descubierto, te conviene hacer un presupuesto. Para eso necesitas establecer cuánto dinero tienes, cuánto puedes destinar ahora a las compras y adjudicar fondos a las distintas partidas.
Es un documento que te servirá de guía para evitar gastos superfluos y dedicar los recursos a las partidas o artículos más importantes. Ahora ya sabes cuánto costarán los artículos que has elegido, por lo que podrás establecer un presupuesto realista.
Ten en cuenta que una oportunidad deja de serlo si acaba por dañar tu economía. En rebajas suele haber muchas y muy tentadoras.
Un vistazo a tiempo al presupuesto puede marcar la diferencia entre el bienestar financiero y meses arrastrando pagos realizados por productos que no necesitabas.
Hay una serie de artículos que pueden marcar la diferencia en unas rebajas de verano bien aprovechadas. Si tu objetivo es ahorrar, puedes encontrar oportunidades para hacerlo más allá del propio descuento que se aplica al producto.
Un truco perfecto para ahorrar: asegúrate de que las prendas que adquieras en rebajas se adecuen al resto del guardarropa. ¿Cómo? Normalmente, los colores neutros y los estilos atemporales son más fáciles de combinar con otras prendas que ya tengas.
En cualquier caso, como ya habrás echado un vistazo a tu armario antes de salir de compras, te resultará más fácil encontrar prendas y complementos que se puedan incorporar fácilmente a él.
Se trata de evitar que una nueva adquisición te acabe forzando a comprar más prendas que se adecuen a su estilo e incluso deshacerte de otras prendas que ya tienes y que podrías seguir usando. Esto ocurre y se conoce como el efecto Diderot, uno de los grandes enemigos del ahorro.
No solemos asociar grandes electrodomésticos o muebles con unas rebajas de verano. Esto debería cambiar: con el cambio de temporada, muchas tiendas necesitan liberar espacio para estocar sus nuevos inventarios.
Al hacer tu lista de rebajas, procura comprobar el estado de algunos de estos grandes productos: ¿llegará realmente esa tumbona al próximo verano?, ¿estaría bien cambiar la nevera por otra más eficiente?, ¿qué tal funciona la lavadora?
Si piensas a largo plazo, puedes encontrar buenas oportunidades en productos que suelen requerir una inversión importante.
Es posible que para algunos de ellos, como un aire acondicionado o un ventilador, te convenga esperar un poco más si no encuentras el precio que buscas: posiblemente hacia el final del periodo de rebajas surgirán descuentos interesantes. No solo eso: los instaladores estarán también más disponibles.
Si ya sabes que tus hijos van a practicar baloncesto o patinaje el próximo curso, ¿por qué no buscar patines, balones o incluso ropa deportiva ahora?
La filosofía es la misma que en el punto anterior: se trata de aprovechar el cambio de stock en las tiendas e incluso la disponibilidad de prendas de temporadas anteriores que se quedaron sin vender y pueden reaparecer durante las rebajas.
Algo similar ocurre con libretas, bolígrafos, mochilas y otro material escolar: puedes ahorrar si los buscas cuando menos falta hacen. Además, evitarás acumular gastos en la vuelta al cole que, aunque no lo parezca ahora, está a punto de llegar.