EDUCACIÓN FINANCIERA
Invertir en oro o arte: qué son los valores refugio en tiempos de turbulencias

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Descubre qué es la amortización de tu coche o moto, cómo calcularla y por qué es importante para tus finanzas personales.
Tiempo de lectura | 4 min.

“Un coche se deprecia desde el momento en que sale de un concesionario”. ¿Te suena esa frase? Se refiere a la pérdida de valor que acumulan los vehículos con el paso del tiempo. Esa devaluación tiene un nombre: amortización.
Es un término con el que conviene familiarizarse porque ayuda a establecer precios de compraventa y también a determinar de manera más exacta cuánto nos cuesta cada año movernos en un vehículo que hemos pagado al contado.
En términos generales, la amortización es la reducción de valor gradual de un activo o un pasivo a lo largo de su vida útil. En el caso de los vehículos, la amortización se refiere a la disminución de su valor en el mercado a medida que van sumando años.
Con este término también nos referimos a un proceso contable que permite distribuir el coste de adquisición de un activo durante cierto periodo de tiempo.
Sería el equivalente a distribuir el coste de un vehículo entre los años que lo utilizaremos, en vez de contabilizar ese coste únicamente en el momento de adquirirlo.
Calcular la amortización de un vehículo es muy importante para las empresas a nivel fiscal y financiero.
Este proceso permite a los negocios distribuir el coste de adquisición del vehículo a lo largo del tiempo que estará en su poder y, con ello, las desgravaciones en impuestos a las que da derecho. También facilita tener en cuenta la depreciación de ese activo a nivel contable, así como el peso de ese gasto en las cuentas anuales. Son cálculos que deberán aplicar de manera sistemática y conforme a la normativa vigente.
Sin embargo, este cálculo no solo beneficia a empresas y autónomos: también la economía familiar se puede ver beneficiada con un buen cálculo de la amortización de un vehículo.
Resulta útil para incluir ese gasto en la partida de transporte de los presupuestos anuales, para calcular un precio de venta ajustado o incluso para estimar a partir de qué momento nos convendrá más ponerlo en el mercado de segunda mano para sustituirlo por otro.
Para calcular la amortización de un vehículo es necesario reunir algunos datos: su coste inicial, los años que lo tendremos en nuestro poder y su valor residual, que es el que tendrá el automóvil cuando lo vendamos o achatarremos.
El primer dato resulta fácil de consultar, mientras que el segundo se referirá bien a su vida útil estimada o bien a un horizonte temporal hasta que se decida vender el vehículo. Eso sí, para establecer el valor residual deberemos recurrir a algunos cálculos.
El Ministerio de Hacienda publica cada año unas tablas que determinan el valor fiscal de vehículos usados , incluyendo prácticamente cualquier vehículo comercializado en España en lo que va de siglo.
En esas tablas aparecen los distintos modelos de vehículos y el coste que tendrían si se vendieran un año después de su primera matriculación. Eso sí, no tiene en cuenta ni el uso que se dé al vehículo ni su kilometraje o los extras que incluya.
A ese dato hay que aplicarle el porcentaje de devaluación que se incluye en la siguiente tabla, en función de los años de antigüedad del vehículo. Estos porcentajes se aplican a turismos, todoterrenos y motocicletas ya matriculados.
|
Años de uso |
Porcentaje |
|---|---|
|
Hasta 1 año |
100 |
|
Más de 1 año, hasta 2 |
84 |
|
Más de 2 años, hasta 3 |
67 |
|
Más de 3 años, hasta 4 |
56 |
|
Más de 4 años, hasta 5 |
47 |
|
Más de 5 años, hasta 6 |
39 |
|
Más de 6 años, hasta 7 |
34 |
|
Más de 7 años, hasta 8 |
28 |
|
Más de 8 años, hasta 9 |
24 |
|
Más de 9 años, hasta 10 |
19 |
|
Más de 10 años, hasta 11 |
17 |
|
Más de 11 años, hasta 12 |
13 |
|
Más de 12 años |
10 |
Calcular el valor que tendría hoy el vehículo con este método es tan sencillo como multiplicar el valor que tenía un año después de su primera matriculación por el porcentaje correspondiente, trasladado a unidades (el multiplicador para el 84% sería 0,84; el del 47 % sería 0,47).
Veamos el ejemplo de un coche nuevo comprado en marzo de 2024 que queremos vender en junio de 2026. Una vez consultada la tabla correspondiente, vemos que su valor al cabo de un año era de 20.000 euros.
Para comprobar el valor venal del coche, solo tendremos que calcular el 67 % de ese valor: 20.000 x 0,67= 13.400 euros.
¿Y si esperamos 15 años para venderlo? Si decidimos dilatar su uso hasta entonces, su precio de venta estimado entonces sería de unos 2.000 euros
Se trata de precios medios, ya que el valor real del vehículo dependerá en gran medida de factores como los kilómetros recorridos, su equipamiento o su estado, aunque pueden servir como referencia.
Una vez determinado el valor residual, ya podemos calcular la amortización del vehículo.
Existen varios métodos de cálculo. El más sencillo es el sistema lineal, que distribuye el coste del vehículo de manera uniforme durante los años que lo vayamos a tener. Para ello, se asigna una cuota anual constante.
Para calcular la cuota de amortización del vehículo con este método solo hay que restar el valor residual al valor de adquisición y dividir esa diferencia entre los años que vayamos a tener el vehículo
Si tomamos como ejemplo, un vehículo nuevo que cuesta 30.000 euros y que al cabo de 15 años tendrá un valor residual de 3.000 euros, su cuota anual de amortización correspondiente sería de 1.800 euros. Ese sería el valor que deberíamos introducir en nuestros presupuestos anuales.
Hay otros métodos que permiten asignar una mayor devaluación a los primeros años de posesión del vehículo o incluso tener en cuenta los kilómetros que se recorrerán cada año. Es cuestión de utilizar el que mejor se ajuste a la planificación de nuestras finanzas familiares.