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Si el deporte cada día es más inclusivo, el lenguaje también debe serlo. Aquí van algunas recomendaciones para hablar correctamente
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El pasado 6 de marzo arrancaron los Juegos Paralímpicos de Invierno Milán Cortina 2026, una cita que demuestra, una vez más, cómo el deporte no tiene fronteras físicas ni mentales, además de servir como escaparate perfecto para la inclusión de cualquier persona en cualquier tipo de disciplina.
Sin embargo, la inclusión no solo debe ejercerse en el deporte. El lenguaje, que no solo refleja realidades, sino que también las moldea, debe adaptarse del mismo modo a una inclusión tan progresiva como necesaria. Porque lo que no se nombra no existe; y, puestos a nombrar, lo mejor es hacerlo de la manera más empática posible.
Esa es precisamente la filosofía que defiende el Comité Paralímpico Español (CPE), que hace tiempo habilitó una serie de recomendaciones para recurrir al lenguaje inclusivo a la hora de hablar del deporte paralímpico.
Para empezar, el CPE recuerda algo esencial: al referirnos a estos deportistas, lo más recomendable es usar el término personas con discapacidad, mejor que discapacitados, minusválidos o disminuidos, tal y como marcan también la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, la legislación española vigente, la legislación de la Unión Europea, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), la reforma de la Constitución Española y las Federaciones Españolas de Deportes de Personas con Discapacidad.
Al referirse al ámbito deportivo, el Comité Paralímpico Español recomienda los términos deporte de personas con discapacidad o deporte paralímpico, frente a deporte adaptado o paradeporte. Y al hablar de deportes concretos, pese a que los términos oficiales en inglés llevan a cabo el uso del sufijo para-, desde el CPE se desaconseja encarecidamente dicho sufijo, que establece un marcado claramente innecesario.
“No hace falta especificar, por ejemplo, esquí alpino paralímpico, porque ya estamos en el entorno de los Juegos Paralímpicos; bastaría con decir esquí alpino”, insiste el Comité. Puedes consultar el resto de recomendaciones generales en el gráfico inferior.
"Algún día miraremos a los deportistas solo por lo que hacen". Esta frase resume la actitud de CaixaBank a la hora de apoyar el deporte paralímpico en todos sus ámbitos y modalidades. Como patrocinadora del Comité Paralímpico Español, la entidad asume el compromiso con la diversidad y la inclusión en el deporte.
Para ello, acompaña a los deportistas españoles en el camino hacia la meta, un camino lleno de valores compartidos como el esfuerzo, la entrega y la superación. Todo ello, además, visibilizando el esfuerzo, la superación y el talento que hay detrás de cada
El apoyo de CaixaBank al deporte paralímpico se vertebra de diversas maneras. La entidad también patrocina Nuestra Próxima Estrella, el programa que busca encontrar a las futuras estrellas del deporte paralímpico y en el que Fiona Pinar, Nil Riudavets y Emma Feliu comparten sus experiencias con aquellos que acaban de empezar en su aventura paralímpica.
Además, en el programa Profesores de Inconformismo, la atleta paralímpica Sara Andrés, el jugador de baloncesto en silla de ruedas Daniel Stix y el tenista paralímpico Daniel Caverzaschi se acercan a alumnos de entre 8 y 12 años para normalizar la discapacidad en el deporte.
Y es que nuestros deportistas merecen el reconocimiento y la normalización de toda la sociedad. Una sociedad que, a su vez, apuesta por fomentar el impulso de todos los valores que estos deportistas encarnan cada día: la superación, el trabajo en equipo, la perseverancia, la confianza y el compañerismo, entre muchos otros.