DIVERSIDAD
Eva Moral: “Mi objetivo es estar en Los Ángeles y poder competir en triatlón y ciclismo”

Entrevista
La salud mental, la autonomía e incluso la familia de los niños con discapacidad se ven beneficiados por la práctica deportiva
Tiempo de lectura | 7 min.

Esquí, baloncesto, atletismo, fútbol, hípica, natación… Los niños y niñas con discapacidad pueden disfrutar plenamente de todas estas actividades tan populares.
La práctica de deporte les aporta beneficios físicos, les da autonomía, mejora su salud mental y su integración social, además de tener un impacto positivo en su entorno más cercano.
Tanto si sueñan con ser deportistas de élite como si lo que buscan es pasar un buen rato con amigos, hay muchas razones por las que se debe animar a los niños con discapacidad a practicar deporte.
Antes de analizarlas, veamos en qué consisten estas modalidades deportivas y de dónde proceden.
Con el término “deportes de personas con discapacidad” nos referimos a las actividades físico deportivas que realiza este colectivo y que se ajustan a las necesidades de sus practicantes.
En España las personas con discapacidad practican deporte en diferentes entes, como clubes, federaciones, asociaciones, fundaciones, instituciones, colegios, etc.
Lo hacen en función del nivel de práctica deportiva que estén desarrollando y del ámbito, ya sea de forma recreativa, educativa, rehabilitadora, inclusiva o competitiva.
Parte de estos deportes se inspira en otros ya existentes, como es el caso de los deportes adaptados a personas con discapacidad, mientras que otras modalidades han sido creadas específicamente para ellas. Por eso hablamos de esquí, baloncesto, fútbol o atletismo, y también de SLOC o de goalball .
Los orígenes de los deportes para personas con discapacidad se remontan a la Antigüedad, aunque su auténtica eclosión se dio durante la II Guerra Mundial.
Fue entonces cuando se introdujo el deporte como una herramienta de rehabilitación física y psicológica para los numerosos heridos civiles y militares que había dejado la contienda.
Con el paso del tiempo, ese propósito rehabilitador dio paso a la práctica recreativa de deportes de personas con discapacidad e incluso a la alta competición, como es el caso de los Juegos Paralímpicos.
La evolución de estas modalidades deportivas las ha llevado a extender su práctica entre los niños con discapacidad, a los que aporta múltiples beneficios.
En línea con esta evolución se llevan a cabo iniciativas como “Nuestra Próxima Estrella”, impulsada por CaixaBank y el Comité Paralímpico Español.
Su objetivo es captar a jóvenes talentos mediante jornadas deportivas que sirven para determinar qué deporte les encaja mejor en función de sus intereses, gustos y necesidades.
La puesta en marcha de este tipo de iniciativas va mucho más allá del descubrimiento de nuevos talentos para el equipo paralímpico español: también sirven para acercar los beneficios del deporte y la actividad física a los niños y jóvenes con discapacidad.
De hecho, la OMS recuerda que deporte y salud están íntimamente ligados, y que los niños y los adolescentes con discapacidad pueden lograr importantes beneficios con su práctica, al igual que ocurre con los que no tienen discapacidad.
Esas ventajas van desde la mejora de la forma física a la de su salud cardiometabólica, ósea y mental, así como de sus resultados cognitivos, junto a una menor adiposidad.
Entre los beneficios adicionales que aporta la actividad física a niños y jóvenes con discapacidad, la OMS cita una mejor función cognitiva en personas con enfermedades o trastornos que la afectan, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
También alude a posibles mejoras en la función física en los niños con discapacidad intelectual, aunque la lista de ventajas de la práctica deportiva en personas con discapacidad puede llegar a ser amplísima.
La organización recomienda la práctica diaria de actividad física a niños y adolescentes con discapacidad. Seguir este consejo puede marcar la diferencia tanto para su desarrollo como para su bienestar y el de las personas que los rodean.
Más allá de los beneficios citados por la OMS, la práctica de deporte ayuda a los niños con discapacidad de múltiples maneras.
“Desde la perspectiva física, es evidente que el deporte ofrece beneficios fundamentales para el desarrollo de un niño con discapacidad”, asegura Moisés Cuenca, fisioterapeuta y director de la clínica Qualiz .
“No solo va a abordar las limitaciones existentes, sino que va a potenciar sus capacidades residuales y prevenir complicaciones secundarias”, añade.
El deporte ofrece beneficios fundamentales para el desarrollo de un niño con discapacidad

Moisés Cuenca
Fisioterapeuta de la clínica QualizEntre los beneficios físicos del deporte para niños con discapacidad, el experto destaca los siguientes:
Moisés Cuenca también recuerda las ventajas adicionales del ejercicio en niños con discapacidad que acuden regularmente a terapia física. Además de complementarla, la potencia y enriquece de manera significativa.
Entre esos beneficios adicionales, cita la aplicación funcional de habilidades terapéuticas: “Por ejemplo, un ejercicio de equilibrio en la camilla se convierte en mantener el equilibrio sobre una tabla de surf adaptada”. También una mayor motivación y adherencia a la terapia o la consolidación y generalización de aprendizajes.
Incluso este tipo de prácticas ayuda a los propios profesionales a observar al niño en un entorno deportivo y evaluarlo mejor para ajustar y optimizar sus planes de rehabilitación.
Más allá del plano físico, los beneficios del deporte en la salud mental de los niños con discapacidad son especialmente importantes.
“Está completamente demostrado que el deporte tiene efectos beneficiosos sobre la salud mental y el bienestar de las personas: mejora su autoestima (‘soy capaz’), autoeficacia (‘puedo hacerlo’), así como su estado de ánimo, y reduce el estrés. Además, son un contexto de socialización e interacciones sociales”.
Isabel Cuéllar Flores, psicóloga clínica del Instituto del Niño y Adolescente del Hospital Clínico San Carlos, resume así algunos de los beneficios psicológicos más importantes de la práctica deportiva.
Está completamente demostrado que el deporte tiene efectos beneficiosos sobre la salud mental y el bienestar

Isabel Cuéllar Flores
Psicóloga clínica del Instituto del Niño y Adolescente del Hospital Clínico San CarlosEsas ventajas sobre aspectos como la autoestima de los niños o su estado de ánimo son especialmente beneficiosas en el caso de aquellos que tienen alguna discapacidad.
“Sabemos que tienen más riesgo de presentar problemas de salud mental”, asegura la psicóloga. “Por ello, facilitar que la infancia con discapacidad acceda al deporte protege su salud mental y bienestar psicológico”.
Los niños con discapacidad enfrentan desafíos singulares. Uno de ellos tiene que ver con las barreras que se encuentran en su día a día. También lo son la dependencia o la integración social.
Los deportes de niños con discapacidad implican reducir esas barreras, a juicio de la experta. “Ofrecer apoyos para la participación de nuestros niños y niñas con discapacidad en estas actividades repercute sobre su bienestar y calidad de vida”, añade.
Así, el deporte puede dar seguridad a los niños con discapacidad y promover su independencia.
Para Moisés Cuenca, “el logro de metas deportivas, por pequeñas que sean, construye una sólida base de autoconfianza. El niño aprende que es capaz de superar desafíos, lo que se traduce en una mayor iniciativa y resiliencia para enfrentar otras áreas de su vida”.
Según el fisioterapeuta, un niño que ha desarrollado una mayor autonomía física y mental a través del deporte tiene más probabilidades de ser un adulto independiente. “El deporte les dota de herramientas para gestionar su propia vida con mayor control y menor dependencia de terceros”, explica.
El deporte dota a los niños de herramientas para gestionar su propia vida

Moisés Cuenca
Fisioterapeuta de la clínica Qualiz“Promueve un desarrollo más completo y equilibrado”, apunta. “Permite a estos niños una mayor integración social entre sus iguales, algo clave, a su vez, para su integración plena en la sociedad y su aceptación entre sus pares”.
No solo los niños con discapacidad tienen que lidiar con los retos que acabamos de ver. También sus familias los afrontan junto a ellos, por eso los beneficios del deporte de personas con discapacidad en este sentido pueden llegar a extenderse al entorno cercano de los menores.
“Las barreras en el acceso también impactan a madres y padres, al tener que convivir con la exclusión de sus hijos e hijas de actividades deportivas”, apunta Isabel Cuéllar.
“Recuerdo el malestar de la madre de una niña pequeña con autismo que atendí en consulta por haber tenido que sacar a su hija de natación porque necesitaba apoyos especiales. También su alegría al poderla matricular en un programa adaptado”.
Las barreras en el acceso también impactan a madres y padres

Isabel Cuéllar Flores
Psicóloga clínica del Instituto del Niño y Adolescente del Hospital Clínico San CarlosEl impacto del deporte de personas con discapacidad en la reducción de la dependencia de los niños también supone una importante ventaja para las personas que los rodean. Esto se debe a que, gracias a él, los menores pueden ganar funcionalidad en la vida diaria, en la toma de decisiones o en la resolución de problemas.
“Es una inversión directa en autonomía, en aspectos que no sólo impactan en la vida del propio niño, sino de la familia y el entorno”, concluye.
Para la redacción de este reportaje se han utilizado las siguientes fuentes: