EDUCACIÓN FINANCIERA
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La etapa sénior de tu vida merece ser afrontada en las mejores condiciones posibles. Así puedes hacerlo
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Todo el mundo se imagina, en algún momento de su vida, cómo llegará a la jubilación. No solo por el hecho de no trabajar, sino también porque la etapa sénior de nuestras vidas conlleva unas implicaciones y unas condiciones materiales ante las que todos queremos conservar el mayor bienestar posible, tanto físico como emocional.
No se trata de un asunto baladí, ya que la esperanza de vida en España no para de crecer, y eso solo puede ser una buena noticia. Sin embargo, es cierto que trae consigo tres derivaciones que hay que tener muy en cuenta a corto y medio plazo.
La primera es el cambio en la estructura poblacional de nuestro país. Según el informe Perfil de las personas mayores en España 2025 , realizado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España hay casi 10 millones de personas de 65 años o más, lo que representa al 20,4% de la población. Y en 2045, esta cifra habrá crecido hasta el 29,2% del total de la población.
La segunda es la cronificación de las enfermedades: cuanto más vivimos, más probable es que nos veamos afectados por una enfermedad que nos acompañe siempre. Y la tercera, la necesidad de ayuda externa, de la que se encarga el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). Según los datos del Imserso , cada vez más personas solicitan estas ayudas.
No obstante, las ayudas no llegan de manera automática, precisamente, sino que implican una serie de trámites con la Administración pública que no siempre son sencillos.
Y a ello hay que sumar el tiempo que pasa entre la solicitud de la ayuda y su concesión. El propio Imserso, de hecho, reconoce una creciente incidencia en las listas de espera de estas ayudas. Una situación que, en marzo de este año, afectaba a más de 100.000 solicitantes en toda España.
El contexto que hemos visto nos sitúa ante una realidad ineludible: cuando llega la hora de jubilarse, no todo el mundo cuenta con la mejor salud posible, teniendo que recurrir, en ocasiones, a las ayudas por dependencia . Sea tu caso o no, aquí van algunas claves para afrontar esta etapa de tu vida de la mejor manera posible.
El ejercicio nunca está de más en ninguna etapa de la vida. Tampoco en esta, ya que te ayudará a mantener una mayor vitalidad que, además de en tu salud física, también repercutirá en la mental. No se trata de hacer un ejercicio intensivo, pero sí constante y relajado. Salir a caminar por las mañanas, por ejemplo, es mucho más efectivo de lo que parece.
También conviene hacer ejercicios de fuerza. Aunque tradicionalmente siempre hemos asociado estos ejercicios al levantamiento intensivo de pesas, lo cierto es que, a día de hoy, los gimnasios y centros de mayores cuentan con ejercicios adaptados a cada edad y condición física.
Al igual que el ejercicio, la buena alimentación es esencial en cualquier etapa vital. En una edad más avanzada, las verduras y la fruta serán tus mejores aliadas, ya que te proporcionarán una alimentación no solo sana, sino también equilibrada.
La jubilación es una etapa en la que los ingresos disminuyen de manera sustancial. Es probable que también lo hagan los gastos (quizá ya tengas pagados tu casa, tu coche...), pero, en cualquier caso, sigue siendo aconsejable adecuarse a este momento con tus finanzas en orden.
Y es que, al margen de lo que cada cual cuide su salud, nadie puede descartar que, en algún momento de su vida, necesite de ayuda profesional o de una prestación por dependencia.
Para todos estos casos, conviene tener un cierto colchón económico. Igual que procurabas tenerlo cuando trabajabas, también debes hacerlo en esta etapa de tu vida. En este sentido, un fondo de pensiones será tu mejor ayuda.
Quizá intuyas que, llegado el momento, puedas necesitar acudir a una residencia de mayores. Si ese es el caso, procura ser previsor, ya que muchas de estas residencias, en caso de ser públicas, suelen tener una lista de espera que, en ocasiones, pueden demorarse durante meses o años. Por ello, conviene hacer la petición con tiempo, en vez de esperar a que la situación sea definitiva.
Si te encuentras en una situación de dependencia y necesitas ayuda, es probable que no estés en las mejores condiciones para afrontar todo el papeleo tú solo. Incluso aunque tus familiares quieran ayudarte, no se dedican a eso, así que pueden cometer algún fallo en los trámites.
Por ello, es esencial que acudas a profesionales experimentados en afrontar la burocracia que conlleva solicitar una ayuda a la dependencia. Ellos serán tu mejor aval de seguridad a la hora de afrontar todo este proceso.
CaixaBank siempre ha apostado por ser un aliado real para las personas mayores y sus familias, reforzando la idea de que la salud no solo se cuida, sino que también se gestiona, se planifica y se acompaña.
Por ello, cuenta con Generación+ , un servicio que reúne soluciones de finanzas, formación digital, actividades de vida activa y servicios especializados vinculados al bienestar y los cuidados del colectivo sénior.
Con el objetivo de acompañar a las personas mayores en todo aquello que condiciona su calidad de vida, la entidad ofrece a sus más de 4 millones de clientes sénior un amplio abanico de servicios y productos, contratación puede realizarse a través de Facilitea , la tienda digital de CaixaBank, que les ayudarán a afrontar esta etapa vital de la mejor manera posible.
Y es que cuidarse bien es un viaje que combina hábitos de salud, prevención y planificación de apoyos. Lo verdaderamente decisivo es no afrontar el proceso en soledad, de modo que la combinación de autocuidado, red de apoyo y acompañamiento experto es la clave para vivir más y mejor.