Voluntariado internacional, acompañamiento a mayores, apoyo digital o mentoría: elige cómo ayudar en 2027
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¿Se te ha pasado por la cabeza vivir un año diferente? ¿Consideras integrar la solidaridad en tu día a día? ¿Tienes tiempo libre y te gustaría darle un sentido? Hay muchas razones por las que hacer un voluntariado en 2027 y ahora es un momento magnífico para planearlo.
Hay actividades y formatos para todos los gustos y preferencias, así que solo se trata de plantearse qué voluntariado hacer en 2027, elegir entre las distintas opciones y organizarse.
En España, más de 4,4 millones de personas mayores de 14 años hacen voluntariado. Representan el 10,5 % de la población, según el informe La acción voluntaria en 2025 de la Plataforma del Voluntariado de España.
El dato confirma que la acción solidaria ha dejado de ser una actividad excepcional, aunque todavía está lejos de los niveles de participación de otros países europeos. La fotografía del voluntariado español también ayuda a entender hacia dónde puede moverse en 2027.
El mismo informe, de hecho, señala que el 19,3 % de la población joven (14-24 años) participa en actividades de voluntariado, por encima de la media general y también de su propio peso demográfico (son apenas el 13,4 % de los españoles).
Esa presencia juvenil explica parte del interés por el voluntariado internacional, pero también por iniciativas más flexibles, digitales o vinculadas a competencias profesionales.
Las distintas administraciones y organizaciones responden a este interés de la población por las iniciativas solidarias con actividades y formatos que se adaptan a su interés.
Se trata de dar una respuesta ágil y adaptada a las inquietudes de cada persona.
Existen actividades puntuales y otras de continuidad, permitiendo que cada persona encuentre una forma de colaborar adaptada a su disponibilidad.
Para quienes quieren vivir una experiencia fuera de España, el voluntariado internacional continúa siendo una de las opciones más buscadas. La ventaja es que muchos programas de voluntariado cuentan con financiación pública o con el apoyo de organizaciones internacionales, lo que reduce los costes para los participantes.
El principal referente sigue siendo el Cuerpo Europeo de Solidaridad . Este programa de la Unión Europea permite participar en proyectos dentro y fuera del país de residencia, con actividades que pueden durar desde unas semanas hasta varios meses.
Los ámbitos son muy variados: educación, inclusión social, cultura, patrimonio, medioambiente o apoyo a comunidades vulnerables. En muchos casos se cubre viaje, alojamiento, manutención, seguro y una pequeña asignación para gastos personales.
El voluntariado en el extranjero también está ganando peso en proyectos vinculados al clima y al medioambiente. Restauración de espacios naturales, educación ambiental, recuperación de ecosistemas o apoyo a comunidades afectadas por incendios, sequías o inundaciones son algunas de las líneas que pueden atraer más interés en 2027, especialmente entre jóvenes que buscan una experiencia con impacto social y aprendizaje práctico.
También siguen creciendo las oportunidades relacionadas con la ayuda humanitaria. En este ámbito tan delicado, algunos programas requieren experiencia previa o formación específica, sobre todo cuando se desarrollan en contextos complejos. Pero otros funcionan como primera aproximación a la cooperación internacional y permiten conocer desde dentro cómo trabajan las organizaciones sociales.
No todo el voluntariado internacional exige desplazarse. Naciones Unidas, por ejemplo, mantiene una plataforma de voluntariado online que permite colaborar desde cualquier lugar en tareas de traducción, diseño, comunicación, análisis de datos, investigación o apoyo técnico.
Esta modalidad puede encajar con personas que no tienen disponibilidad para viajar durante meses, pero igualmente quieren participar en proyectos de alcance internacional.
Eso sí, antes de solicitar una plaza, conviene revisar bien las condiciones de cada programa: duración, idioma de trabajo, coberturas, formación previa, tareas previstas y organización responsable.
En el voluntariado internacional, elegir bien el proyecto es tan importante como elegir el destino, ya que, además de la experiencia de vida, se trata de actividades que podrán resultar muy útiles para el desarrollo de una carrera profesional.
Aunque las experiencias internacionales suelen recibir más atención, muchas oportunidades de voluntariado se encuentran cerca de casa.
De hecho, el envejecimiento de la población, la brecha digital, las desigualdades educativas y las necesidades ambientales están abriendo espacios de colaboración en barrios, ciudades y pueblos.
El acompañamiento a personas mayores es uno de los campos más claros. Muchas entidades sociales buscan voluntarios para realizar visitas, llamadas, actividades culturales o apoyo en gestiones cotidianas.
La tarea a veces consiste en compartir una conversación semanal. Otras, en acompañar a una persona a una cita médica, a un paseo o a una actividad comunitaria.
Otra línea con recorrido es la inclusión digital. Comprar un billete, pedir una cita médica, realizar una gestión bancaria o comunicarse con la Administración exige cada vez más familiaridad con herramientas digitales.
Para muchas personas mayores o con menos recursos tecnológicos, esas tareas siguen siendo una barrera. Por eso crecen los proyectos orientados a enseñar competencias digitales básicas y acompañar procesos de aprendizaje.
Más allá de estas actividades, también puedes participar en eventos que ayuden a personas con discapacidad, personas en situación de vulnerabilidad social, infancia vulnerable…
Recuerda que una de las claves del voluntariado es que cada persona encuentre aquel colectivo con el que pueda encajar más o sienta que puede aportarle mayor valor.
En muchos casos, la mejor manera de realizar un voluntariado en 2027 está en el interior del propio voluntario: sus conocimientos y habilidades laborales pueden marcar la diferencia para muchas personas de todas las edades. Es cuestión de compartirlos.
La educación mantiene un papel central en este ámbito. Refuerzo escolar, educación financiera, mentoría, orientación académica, apoyo a jóvenes en situación de vulnerabilidad o actividades con infancia y adolescencia forman parte de la oferta habitual de muchas organizaciones. El voluntariado joven, en crecimiento según el Observatorio, puede encontrar aquí un espacio especialmente cercano.
Junto a estas iniciativas aparece con más fuerza el voluntariado basado en habilidades técnicas. Por ejemplo, un diseñador puede ayudar a preparar una campaña, un profesional de las finanzas puede asesorar a una entidad pequeña, una persona con experiencia tecnológica puede colaborar en una plataforma digital o impartir formación básica.
Se trata de una modalidad que permite trasladar conocimientos profesionales a organizaciones sociales que a menudo no disponen de esos recursos.
Quien esté pensando en hacer voluntariado en 2027 encontrará opciones muy diferentes entre sí. Plataformas como Hacesfalta.org , el Cuerpo Europeo de Solidaridad , el voluntariado online de Naciones Unidas o Voluntariado CaixaBank permiten filtrar oportunidades por lugar, disponibilidad, edad, tipo de actividad o modalidad presencial y online.
Las oportunidades son muchas. Lo importante es encontrar una causa con la que sentirse identificado y dar el paso, porque cada acción de voluntariado contribuye a la mejora de vida de otras personas.


