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Corteza, plástico o telas, ¿de qué están hechos los billetes?

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Peseta, euro, real… ¿sabrías nombrar alguna otra moneda que se haya utilizado en España?
Lo cierto es que en este territorio han llegado a circular de manera habitual muchas monedas diferentes. Algunas de ellas, llegadas de latitudes lejanas y otras, nacidas en su propio seno.
La dracma, el shekel, el denario o el excelente han sido algunos de los instrumentos que han utilizado los habitantes del espacio que ocupa ahora España para sus transacciones.
Estas monedas son pequeños testigos de la historia de España que hablan de credos, reinos, dinastías, imperios y colonizaciones, entre otros hitos. Merece la pena conocer algunas de ellas.
Alrededor del año 460 a. C., colonos griegos que habían fundado un siglo antes la ciudad de Emporion (San Martín de Ampurias, Girona) acuñaron las primeras monedas que se produjeron en la península ibérica.
Se trataba de piezas de plata de estilo griego que se utilizaban tanto para el comercio con otras ciudades del Mediterráneo como para uso local.
A partir del siglo III a. C., la prosperidad económica en la zona llevó a la acuñación de la dracma. Aparecía en esta moneda una diosa rodeada de delfines, el caballo alado Pegaso y una leyenda en griego que rezaba: «de los ampuritanos».
La dracma sirvió para popularizar el uso de monedas entre las poblaciones indígenas cercanas.
ESTA DRACMA ATENIENSE circulaba por la región mediterránea cinco siglos antes de Cristo pic.twitter.com/86fX4qOw8b
— Materlín (@Maeterlinck) March 23, 2023
Esta moneda es fiel testigo de la presencia de fenicios y cartagineses en Iberia. Según explica el Museo Arqueológico Nacional, donde se encuentra expuesta junto a todas las demás que se mencionan en este artículo, fueron los cartagineses los que acuñaron las monedas más espectaculares de la Antigüedad hispana.
Utilizaban sus shekels para transmitir el poder de Cartago a través de sus dioses, caballos, naves de guerra y elefantes que aterrorizaban a los enemigos.
En nuestro precalentamiento de #CartaginesesyRomanos, #Hoy os traemos la moneda más representativa de la cultura púnica europea el “Shekel”, acuñado en grandes cantidades en #Cartagena con plata extraía de las minas. pic.twitter.com/7yxYIk4v5g
— Turismo de Cartagena (@TuriCartagenaES) September 12, 2022
Con la llegada de Roma a Iberia en el 218 a. C. lo hicieron también sus monedas. Las más importantes, el denario y el áureo, se crearon por entonces.
Fue en el 211 a. C. concretamente cuando nació el denario, una moneda con un gran alcance, ya que fue origen de otras monedas antiguas y medievales, así como de nuestra palabra «dinero». Valía 10 ases de bronce, de ahí su nombre, y se convirtió en la moneda de la romanización.
También existieron los denarios ibéricos, acuñados por íberos, celtíberos y otros pueblos. Como se desconoce su nombre indígena, a estas divisas se las conoce también como «denarios».
Aquí os traemos un ejemplar de Denario romano, cuyo nombre procede de su valor, 10 ases de bronce –marcado con el número X en cuyo anverso aparece la cabeza de Roma con casco alado con pendiente y collar, mirando a la derecho y en el reverso dos soldados que cabalgan. pic.twitter.com/Y6DjAlVLR4
— Turismo de Cartagena (@TuriCartagenaES) September 13, 2022
La moneda fue un pilar fundamental del Imperio romano, que se producía en la capital en enormes cantidades para su distribución a las provincias. En estas piezas aparecía la cabeza del emperador, junto a grandes construcciones públicas, victorias militares y alegorías de la buena marcha política.
El áureo de oro era la moneda situada en la cúspide de este sistema y su acuñación masiva fue posible gracias al metal extraído de las Médulas (León). Incluso algunas formas se acuñaron en las ciudades que ahora son Zaragoza, Córdoba y Tarragona.
Áureo del emperador romano #Adriano, fallecido #TalDiaComoHoy (138) http://t.co/fFKXg0xcnH pic.twitter.com/Mu2Yaph0mu
— Museo Arqueológico Nacional (@MANArqueologico) July 10, 2015
El poder islámico trajo a la Península su propio sistema monetario, basado en el dinar de oro, el felús de cobre y especialmente el dírham de plata.
Las primeras emisiones se correspondían con dinares gruesos y toscos con inscripciones en latín, aunque pronto aparecerían también en árabe a partir del año 712 d. C. para pagar a las tropas durante la conquista.
¿Sabías que...? La moneda de más valor en al-Ándalus era el #dinar de oro (del latín denarius). Su acuñación se hizo más frecuente durante el #califato debido a la importación de #oro africano. El dinar de la imagen puedes verlo en el #madrileño Museo de San Isidro. pic.twitter.com/jMw3S9PGej
— Centro de Estudios sobre el Madrid Islámico (CEMI) (@madridislamico) June 24, 2021
Su nombre procede del denario romano y era la moneda más característica de la Edad Media cristiana en Europa. Las primeras emisiones cristianas de la Península son dineros de plata de Carlomagno acuñados a partir del 785 en el territorio de la actual Cataluña, donde una serie de ducados trataban de contener el avance islámico hacia los Pirineos.
Nuestra #NuevaAdquisición: dineros de #Carlomagno acuñados en la Marca Hispánica http://t.co/bdn1vAANi9 #Numismática pic.twitter.com/M004egbS4q
— Museo Arqueológico Nacional (@MANArqueologico) July 29, 2015
Las monedas andalusíes evolucionaron hasta las últimas emisiones islámicas de la Península, hacia finales del siglo XV, entre las que se encontraban las doblas granadinas.
Estas monedas incluyen largos textos, entre ellos el lema de la dinastía y la genealogía del gobernante. Resultan muy útiles para trazar el árbol genealógico de los reyes nazaríes, un tema que resultaba confuso en las crónicas.
Esto es una dobla de oro castellana.
— María de la Almudena Serrano Mota (@almudenasm_) May 31, 2017
Veamos algo del mercado financiero durante el reinado de los Reyes Católicos.#Historia #Hacienda pic.twitter.com/Lokb8K9xYe
«Real» era el nombre que recibían las monedas propias de los reyes y que se diferenciaban de otras emisiones locales, de obispos y nobles. Introducido en la Península a partir del año 1300, el real tuvo un recorrido enorme: con el tiempo se convirtió en unidad del sistema de plata español y no desapareció hasta 1864.
La unión de los reinos de Castilla y Aragón mediante el matrimonio de los Reyes Católicos provocó grandes cambios que culminarían con la transformación de los reinos medievales en un único estado.
En este contexto se comenzó a acuñar el excelente a partir de 1497, llamado así por su altísima calidad. Tuvo un enorme prestigio y se empleó en el comercio a larga distancia en Europa y las rutas hacia Oriente. Décadas después de la muerte de los reyes Isabel y Fernando se siguió acuñando para mantener la confianza de los mercados.
La moneda española.
— Don Pedro de Baigorry y Ruiz (@MiguelLuisSanz1) May 24, 2022
"La unidad monetaria básica en España era el maravedí. En los inicios de la Edad Moderna, la moneda de oro por excelencia en España era el excelente de Granada, creado por los Reyes Católicos pic.twitter.com/isjjJydgOD
Los barcos cargados de dinero que procedían de América traían esta moneda, que acuñaba Castilla y se impuso como divisa internacional desde el siglo XVI. Los reales de a ocho se conocían también como pesos y duros. Circularon por todo el mundo, uniendo por primera vez Europa, América y Asia en una red de negocios.
El real de a ocho, dólar español, acuñado desde mediados del siglo XVI, fue la moneda más importante del Imperio Español y del mundo en su época. Sobrevivió con creces al imperio, de hecho, en Estados Unidos fue moneda de curso legal nada menos que hasta 1857. pic.twitter.com/LDPbOfrjHU
— GestasdeEspaña (@GestasdeEspaNa) June 10, 2022
Aunque sus primeros orígenes se remontan a finales del siglo XII —los primeros ejemplares del Quijote se vendían en maravedís—, esta moneda fue la protagonista de los pequeños gastos cotidianos en España entre 1716 y mediados del siglo XIX. Era el escalón más bajo del sistema monetario y el que más utilizaban los ciudadanos con escaso poder adquisitivo.
#TalDíaComoHoy en 1284, fallece Alfonso X, rey de Castilla y de León 🤴 entre los años 1252 y 1284.
— Museo Arqueológico Nacional (@MANArqueologico) April 4, 2021
Alfonso X unificó la moneda de los reinos de Castilla y de León, con los emblemas de ambos reinos.
📷🔎Medio maravedí, plata, Sevilla (1252 - 1284).#ColecciónMAN #Numismática pic.twitter.com/5idqlSxGxY
Tras el derrocamiento de Isabel II en 1868, el Gobierno Provisional suscribió la Unión Monetaria Latina, que era un convenio que equiparaba el peso, tamaño y ley de las divisas según el sistema métrico decimal. Fue el nacimiento de la peseta, aunque ese nombre ya se había utilizado anteriormente para denominar una pieza de dos reales. Fue la moneda en España durante más de un siglo, hasta que en 2002 la sustituyó el actual euro.
19 octubre 1868
— Canal HISTORIA (@CanaldeHistoria) October 19, 2018
Nace la peseta
En 1868 se establece la peseta como unidad monetaria española, hasta el 2002.
Lee la efeméride completa: https://t.co/KNHxbuL3tD pic.twitter.com/6K8slcb2vP