Repasamos las ayudas sociales que puedes pedir este año: por hijo, al alquiler, a familias monoparentales y por dependencia
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Hemos pasado el ecuador de 2026. Ha pasado rápido, pero el verano llega a su fin y toca hacer frente a la temida cuesta de septiembre.
Es un buen momento para echar un vistazo a todas aquellas ayudas sociales que puedes pedir, y los requisitos que hacen falta para obtenerlas. Toma nota: quizá hay algunas a las que puedes optar.
Además del ingreso mínimo vital o del subsidio por desempleo, de los que ya te hemos hablado, hay otro tipo de ayudas sociales más específicas si eres padre o madre, si buscas una vivienda de alquiler o si cuidas de una persona dependiente, entre otras circunstancias.
A continuación, desglosamos las más habituales:
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones estableció esta ayuda de pago único en concepto de adopción o nacimiento de un hijo. Eso sí, deben darse una serie de condiciones que te detallamos a continuación.
Los requisitos para pedir esta ayuda social son los siguientes:
Esta deducción anual, conocida también como cheque familiar, se puede recibir siempre y cuando ninguno de los progenitores cobre el complemento de ayuda para la infancia (CAPI) que se prevé dentro del ingreso mínimo vital.
El cheque familiar lo pueden solicitar las mujeres con hijos menores de 3 años, progenitores del mismo sexo o padres con custodia exclusiva (deducción por maternidad ), las familias numerosas o un ascendiente con dos hijos separado o sin vínculo matrimonial, siempre que cumplan determinadas condiciones.
Las deducciones son de 1.200 euros por hijo, aunque en el caso de las familias numerosas de categoría especial ese importe se puede ampliar por cada hijo que exceda el mínimo.
Si todas ellas son deducciones en la renta, ¿por qué se incluyen en una lista de ayudas que se pueden solicitar hasta final de año? Pues porque se puede solicitar su abono por adelantado, no es necesario esperar a la próxima declaración de la renta para aplicar la deducción.
Así, si cumples los requisitos para la deducción por maternidad y quieres el abono anticipado de la deducción que te corresponda, debes presentar el modelo 140 en la Agencia Tributaria. Las familias numerosas y ascendientes con dos hijos sin vínculo matrimonial deberán presentar el modelo 143 .
Las ayudas por hijo a madres solteras se encuentran dentro de las familias monoparentales (o monomarentales) por lo que, a efectos prácticos, las vas a encontrar recogidas en el punto anterior.
Sin embargo, existen ayudas adicionales según la comunidad autónoma en la que residas: por ejemplo, en la Comunidad de Madrid hay prestaciones de 500 €/mes orientadas al fomento de la natalidad hasta los 2 años de edad.
Conscientes de lo difícil que es llevar adelante un hogar con menores a cargo y un solo progenitor en lugar de dos, a las ayudas por hijo a cargo ya mencionadas se pueden sumar el ingreso mínimo vital, que abarca el complemento de ayuda para la infancia (CAPI), además del ya mencionado cheque familiar.
Esto, en lo referente al nivel estatal. A nivel autonómico existe el carné de familia monoparental, que debes solicitar en los servicios sociales de tu comunidad.
Ya en el ámbito municipal, no está de más que preguntes por distintas ayudas que, casi con toda seguridad, tendrán disponibles en tu ayuntamiento, ya sea en forma de descuentos, facilitación de la conciliación (bonificaciones por excedencia), becas escolares, etc.
Para quienes viven de alquiler también existen algunas ayudas específicas que pueden aliviar su peso sobre la economía familiar.
Dentro del nuevo Plan Estatal de Vivienda recientemente aprobado se contemplan ayudas con carácter general para hogares que ingresen hasta 42.000 euros. Se contemplan hasta 250 euros al mes para la vivienda completa o 150 euros si se alquila una habitación, y los ingresos no pueden superar cinco veces el IPREM.
Es importante que prestes atención a los plazos de convocatoria que abrirá cada comunidad autónoma, ya que son estas las que gestionarán las ayudas e implementarán los mecanismos necesarios.
Si tienes hasta 40 años, hay comunidades como Murcia o Madrid que aplican deducciones fiscales por alquiler.
Si tienes entre 18 y 35 años, debes saber que existen ayudas sociales para que el alquiler de tu piso sea menos costoso. En un mercado con precios al alza, existen fórmulas como el bono alquiler joven con el que reducir un poco esa carga.
La ayuda es de hasta 6.000 euros, repartidos en 250 €/mes durante 24 meses. El nuevo Plan Estatal de Vivienda elevará esa ayuda hasta los 300 euros.
Los requisitos para pedir esta ayuda son los siguientes, según recoge el Ministerio de Vivienda :
Es importante reseñar que el Ministerio destaca que cada comunidad autónoma puede llegar a aportar hasta el 40 % de la renta de ese alquiler teniendo en cuenta una serie de criterios, para lo cual es importante contactar con la consejería correspondiente (familia, juventud, asuntos sociales…)
Estas ayudas se solicitan en cada comunidad autónoma, por lo que debes estar pendiente de los plazos y procedimientos que establezca la tuya.
Desde que salió en 2006 la Ley de Dependencia, son varias las ayudas a las que se puede optar cuando se tiene un pariente con dependencia de grado I (moderada) a III+ (dependencia extrema). Una de ellas es la ayuda que se da a cuidadores no profesionales, que suelen ser las personas del entorno familiar que se ocupan de esta persona dependiente.
Según el grado de dependencia y tu lugar de residencia, las ayudas varían, pero con carácter general existe lo que se llama la PECEF (prestación económica para cuidados en el entorno familiar). Se gestiona a través de cada comunidad autónoma y contempla varias partidas, entre ellas:
En lo que respecta al convenio con la Seguridad Social, debes gestionarlo en la Tesorería General de la Seguridad Social.
Existe un documento esencial en este contexto: el Programa Individual de Atención (PIA). Este documento lo expiden los servicios sociales tras reconocer el grado de dependencia de una persona. Ellos evalúan cuál es la solución idónea para la persona dependiente (cuidados de un familiar, profesionales, ayuda económica o asistencia, etcétera).
Si, por ejemplo, se establece una prestación económica para el cuidador, este deberá acreditar además de todo lo anterior que la familia no puede permitirse estos recursos de manera privada y contar con buenas condiciones de habitabilidad en la vivienda en la que se vayan a ejercer esos cuidados.


