Te explicamos cómo tributan los dividendos y qué impuestos y retenciones se aplican según dónde residas
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La fiscalidad de los dividendos no es igual en todos los casos. Su tributación depende tanto del tipo de contribuyente, ya sea persona física, persona jurídica o no residente, como del territorio fiscal aplicable.
A continuación, repasamos cómo tributan los dividendos en territorio común, Navarra y País Vasco a través del IRPF, el Impuesto sobre Sociedades y el Impuesto sobre la Renta de no Residentes.
El artículo 25.1.a) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre del IRPF establece que los dividendos tienen la consideración de rendimientos de capital mobiliario.
Los dividendos percibidos por los accionistas personas físicas residentes se integrarán al 100 % en la base imponible del ahorro de su declaración de la renta, tributando al tipo que corresponda.
Para 2026, los dividendos tributan conforme a la siguiente escala de gravamen del ahorro:
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Importe |
Gravamen del ahorro |
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Hasta 6.000 € |
19 % |
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De 6.000,01 € a 50.000 € |
21% |
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De 50.000,01 € a 200.000 € |
23 % |
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De 200.000,01 € a 300.000 € |
27 % |
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Más de 300.000 € |
30 % |
El cobro de dividendos por personas físicas está sujeto a un tipo de retención del 19 % a cuenta de la futura declaración de la renta.
Además, los gastos de administración y depósito de estos valores negociables son un gasto fiscalmente deducible.
El cobro de dividendos por personas jurídicas constituye una renta positiva más, a integrar en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, que tributará, con carácter general, al tipo del 25 %.
El dividendo percibido estará sometido, con carácter general, a una retención del 19 %. No obstante, no se practicará retención sobre los dividendos percibidos por las entidades exentas del Impuesto sobre Sociedades a las que se refiere el artículo 9 del texto refundido de la Ley de dicho impuesto, así como, sobre los percibidos por las entidades acogidas al régimen especial previsto en la Ley 49/2002, de 23 de diciembre , de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo (fundaciones, asociaciones y confesiones religiosas).
En cualquier caso estarán exentos al 95 % los dividendos o participaciones en beneficios de entidades, siempre que su participación sea de, al menos, un 5 % y siempre que la participación se haya mantenido de manera ininterrumpida durante el año anterior al día en que sea exigible el beneficio que se distribuya o, en su defecto, que se mantenga durante el tiempo que sea necesario para completar un año.
Adicionalmente, en el caso de participaciones en el capital o en los fondos propios de entidades no residentes en territorio español, será necesario que la entidad participada haya estado gravada a un tipo nominal de, al menos, el 10 % por un impuesto de naturaleza idéntica o análoga al propio Impuesto sobre Sociedades.
Los dividendos percibidos por no residentes sin establecimiento permanente en España se gravan al tipo impositivo del 19 %.
No obstante, podrán solicitar la devolución de la diferencia hasta el tipo de Convenio aquellos que residan en un país con el que España tenga firmado un Convenio para evitar la Doble Imposición Internacional (CDI) si aportan el correspondiente certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades fiscales de su país de residencia, cuyo plazo de validez será de un año desde su fecha de emisión, salvo que el certificado indique un periodo de validez distinto.
El cobro de dividendos por personas físicas está sujeto a una retención del 19 %, salvo que el no residente resida en un país que hayan suscrito un CDI con España, en cuyo caso le será de aplicación el tipo de retención previsto en el respectivo Convenio.
Para poder aplicar este tipo reducido se requerirá la previa acreditación de residencia mediante el correspondiente certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades fiscales del país de residencia, y de esta forma se evitará tener que solicitar la devolución del exceso de retenciones ante la AEAT .
Los rendimientos derivados del cobro de dividendos tienen la consideración de rendimientos de capital mobiliario, y estarán sujetos a retención del 19 % en Navarra.
La cuantía se integrará en la parte especial de la base imponible del ahorro, tributando a distintos tipos de forma progresiva, que van desde el 20 % al 28 %.
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Importe |
Gravamen del ahorro |
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Hasta 6.000 € |
20 % |
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De 6.000,01 € a 50.000 € |
22 % |
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De 50.000,01 € a 200.000 € |
23 % |
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De 200.000,01 € a 300.000 € |
27 % |
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Más de 300.000 € |
28 % |
Además, en Navarra se pueden deducir los gastos de administración y depósito de valores negociables con el límite del 3 % de los rendimientos íntegros percibidos por dichos valores.
El cobro de dividendos por personas jurídicas constituye una renta positiva más a integrar en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. El dividendo percibido estará sometido, con carácter general, a una retención del 19 %.
Sin embargo, no se practicará retención sobre los dividendos percibidos por las entidades exentas del Impuesto sobre Sociedades.
Las sociedades que obtengan dividendos entre sus ingresos podrán beneficiarse de los mecanismos previstos en la normativa navarra para eliminar la doble imposición económica, basados, con carácter general, en la aplicación de una exención en la base imponible.
Así, estarán exentos el 95 % de los dividendos o participaciones en beneficios percibidos por una entidad cuando esta posea una participación directa o indirecta de, al menos, el 5 % en la entidad que distribuye el dividendo y dicha participación se haya mantenido de forma ininterrumpida durante el año anterior al día en que sea exigible el beneficio distribuido o, en su defecto, durante el tiempo necesario para completar dicho plazo.
El 5 % restante se integrará en la base imponible en concepto de gastos de gestión no deducibles.
Hay que tener en cuenta que determinadas entidades con una cifra de negocios inferior a 40 millones de euros y que cumplan los requisitos previstos en la normativa foral podrán seguir beneficiándose de una exención del 100 % de los dividendos percibidos.
Cuando no se cumplan los requisitos exigidos para la aplicación de la exención, el importe íntegro del dividendo se integrará en la base imponible y tributará al tipo de gravamen que resulte aplicable a la entidad.
El Impuesto no ha sido aprobado todavía por el Parlamento de Navarra, existiendo sin embargo en Régimen Común. De acuerdo con el Convenio Económico, mientras el Impuesto no se apruebe por la Comunidad Foral se aplicarán en Navarra las normas vigentes en territorio común y que han sido comentadas anteriormente.
Los rendimientos derivados del cobro de dividendos en el País Vasco tienen la consideración de rendimientos del capital mobiliario y se integran en la base imponible del ahorro, tributando conforme a la escala de gravamen aplicable en cada uno de los Territorios Históricos, con tipos que oscilan entre el 19 % y el 28 %.
Los dividendos percibidos están sujetos, con carácter general, a una retención del 19 % a cuenta del impuesto.
Adicionalmente, los contribuyentes con residencia fiscal en el País Vasco mantienen un beneficio fiscal exclusivo: los primeros 1.500 euros anuales recibidos en concepto de dividendos de acciones están totalmente exentos de tributar en el IRPF.
Esta exención no se aplica a los dividendos procedentes de Instituciones de Inversión Colectiva (como fondos de inversión o ETFs) ni a las acciones adquiridas dentro de los dos meses anteriores a la fecha de distribución si se transmiten valores homogéneos en ese mismo plazo.
El cobro de dividendos por personas jurídicas en País Vasco constituye una renta positiva más, a integrar en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.
El dividendo percibido estará sometido, con carácter general, a una retención del 19 %, pero no se practicará retención sobre los dividendos percibidos por las entidades que tengan derecho a aplicar la exención por doble imposición regulada en la normativa foral (al cumplir los requisitos de porcentaje de participación y tiempo de tenencia) o cuando se trate de entidades formalmente exentas del Impuesto sobre Sociedades.
Con carácter general, estarán exentos el 95 % de los dividendos o participaciones en beneficios percibidos cuando la entidad perceptora mantenga una participación directa o indirecta de, al menos, el 5 % en la entidad que distribuye el dividendo y dicha participación se haya mantenido de forma ininterrumpida durante el año anterior al día en que sea exigible el beneficio distribuido o, en su defecto, durante el tiempo necesario para completar dicho plazo.
El 5 % restante se integrará en la base imponible en concepto de gastos de gestión no deducibles.
Cuando no se cumplan los requisitos exigidos para la aplicación de la exención, el importe íntegro del dividendo se integrará en la base imponible y tributará al tipo de gravamen que corresponda.
Con carácter general, los rendimientos derivados del cobro de dividendo en el País Vasco tendrán la consideración de rendimientos de capital mobiliario, estando sujetos a retención del 19 %, salvo que el no residente sea residente en un país que hayan suscrito un CDI con España.
En este caso, le será de aplicación el tipo de retención previsto en el respectivo Convenio, para poder aplicar este tipo reducido se requerirá la previa acreditación de residencia mediante el correspondiente certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades fiscales del país de residencia.
Además, los dividendos, obtenidos sin mediación de establecimiento permanente, por personas físicas residentes en otro Estado miembro de la Unión Europea o en países o territorios con los que exista un efectivo intercambio de información tributaria estarán exentos con el límite de 1.500 euros.


