Repasamos los últimos ganadores del Nobel de Economía, cómo se elige a los premiados y otras curiosidades del galardón
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El Nobel de Economía lo concede la Real Academia Sueca de Ciencias. Las nominaciones son por invitación y nadie puede proponerse a sí mismo. Un comité evalúa las candidaturas y recomienda finalistas, pero la Academia toma la decisión definitiva. Los nombres de los candidatos permanecen secretos durante 50 años.
El día 12 de octubre se desvelará el nombre (o los nombres) del Premio Nobel de Economía 2026.
Antes de conocerlos, merece la pena repasar quiénes lo han ganado en los últimos años, cómo se decide quién se lo lleva y otras curiosidades que tal vez no conozcas.
Los conocidos como Premios Nobel de Economía se llevan otorgando desde 1969. A lo largo de estos años, el galardón se ha concedido 57 veces a 99 ganadores .
Un recorrido por los últimos premios da algunas pistas sobre los factores que preocupan hoy en economía: el crecimiento, las instituciones, el empleo o la estabilidad financiera.
El último Premio Nobel concedido en Economía fue para Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por explicar cómo la innovación impulsa el crecimiento.
Mokyr, que recibió la mitad del premio, utilizó fuentes históricas para identificar qué hace falta para que el progreso tecnológico provoque un crecimiento sostenido en la economía, como ocurrió tras la Revolución Industrial.
Aghion y Howitt compartieron la otra mitad del premio por su modelo de la “destrucción creativa”, es decir, cómo la innovación aporta algo nuevo que desplaza a los productos y empresas antiguos. Es un fenómeno que hace crecer la economía, pero también genera turbulencias.
Otros economistas con Nobel de los últimos años son los siguientes:
El conocido como premio Nobel de Economía lo concede la Real Academia Sueca de Ciencias. Para ello, sigue los mismos principios que los Nobel clásicos, pensados para reconocer los descubrimientos que aporten el máximo beneficio a la humanidad .
Nadie puede presentarse por su cuenta a estos premios, que se conceden tras una serie de propuestas, debates, listas de candidatos y votaciones.
De hecho, el proceso se inicia mediante una invitación formal que se envía a determinados expertos para que propongan nombres. De entre sus propuestas, el comité de ciencias económicas de los Nobel elige a los candidatos a recibir el galardón. La decisión final corresponde a la Real Academia Sueca de Ciencias.
La elección del ganador del premio Nobel de Economía forma parte de un proceso que comienza alrededor de un año antes del anuncio: las invitaciones se envían en septiembre y la decisión final se toma en octubre del año siguiente.
Los nombres de los candidatos de cada convocatoria se mantienen en secreto durante 50 años.
Alfred Nobel solo dejó en su testamento premios de Física, Química, Medicina, Literatura y Paz.
De todas maneras, hoy existe un premio de Economía que otorga la Real Academia Sueca de Ciencias, como los demás Nobel. Lo creó en 1968 el banco central sueco para celebrar su 300º aniversario.
Esa es la razón por la que su nombre oficial es Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel.
El propio banco sufraga el premio y su cuantía es la misma que la de los demás: 12 millones de coronas suecas . Los primeros premiados, en 1969, fueron Ragnar Frisch y Jan Tinbergen.
En cuanto a la edad de los galardonados, el premiado más joven tenía 46 años y el más veterano, 90.
Hay algunas directrices llamativas que debe seguir la concesión de los Premios Nobel de Economía:
Elinor Ostrom fue la primera mujer en recibir el premio Nobel de Economía y no lo hizo hasta 2009. En su caso, lo consiguió por haber demostrado que las comunidades pueden gestionar de manera sostenible recursos compartidos como pastos, bosques o pesquerías. Después llegarían Esther Duflo (2019) y Claudia Goldin (2023).
La escasez de premiadas no es exclusiva de la economía: de los más de 1.000 galardonados con un Nobel desde 1901, solo 67 son mujeres. Uno de los factores que incide en esta desigualdad es el llamado “efecto Matilda” o la tendencia a eclipsar las aportaciones de las científicas.
Algunos premiados aplicaron sus teorías al cheque que recibieron. Franco Modigliani, Nobel en 1985 por su hipótesis del ciclo vital del ahorro, avisó: “No gastaré los 225.000 dólares de golpe, sino que lo haré gradualmente a lo largo de mi vida”.
Richard H. Thaler, premiado en 2017 por demostrar que nuestras decisiones económicas no siempre son racionales, declaró: “Me lo gastaré en ocio. Y tan irracionalmente como sea posible ”.
Crecimiento, clima, desigualdad o finanzas: cada año, el premio funciona como un termómetro de las grandes preguntas que se plantean sobre economía. El 12 de octubre sabremos cuál será la protagonista de este año.


