Descubre qué son los dividendos, qué tipos de dividendos hay, cómo se calculan y qué fechas e impuestos debes tener en cuenta
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Un dividendo es una forma de remuneración de una empresa a sus accionistas. Suele expresarse por acción y puede abonarse en efectivo, en acciones o mediante otras fórmulas. Su pago no está garantizado y depende de la política de remuneración y de los acuerdos de cada empresa.
Si eres accionista de una empresa, hay un término que es importante que conozcas: el dividendo.
En este artículo, explicamos en qué consisten los dividendos, qué tipos existen, cómo se calculan y qué fechas debes tener en cuenta desde su anuncio para poder cobrarlos.
Un dividendo es la parte del beneficio que una empresa reparte entre sus accionistas. También puede distribuirse con cargo a reservas disponibles.
Entre los dividendos en efectivo, el importe se establece por acción: la cantidad bruta que corresponde a cada accionista se calcula multiplicando ese importe por el número de acciones en manos del accionista con derecho a percibirlo.
No todas las compañías reparten dividendos ni su pago está garantizado. Las compañías pueden destinar sus beneficios a reservas o reinvertirlos en el negocio. Por eso, conviene conocer la política de remuneración de cada compañía.
Según el momento del reparto y su carácter ordinario o extraordinario, se distinguen en:
Según la forma de retribución al accionista se distinguen entre:
Para calcular el importe a percibir de un dividendo en efectivo, multiplica el número de acciones con derecho al cobro por el dividendo anunciado por acción.
Por ejemplo, si tienes 100 acciones y la empresa paga 0,20 euros por título, te corresponden 20 euros brutos, antes de las retenciones correspondientes.
Importe bruto = número de acciones × dividendo por acción
La rentabilidad por dividendo relaciona el dividendo por acción pagado en los últimos 12 meses con el precio de la acción. Se calcula dividiendo el dividendo anual por acción entre su precio y multiplicando el resultado por 100:
Rentabilidad por dividendo = dividendo anual por acción ÷ precio de la acción × 100
Por ejemplo, si el dividendo anual es de 0,08 euros y la acción cotiza a 2 euros, esta rentabilidad es del 4 %.
Una rentabilidad elevada no basta para valorar una inversión: también puede aumentar porque haya bajado el precio de la acción. Además, los dividendos futuros pueden variar.
Otro indicador a tener en cuenta es el payout, es decir, el porcentaje del beneficio que la empresa destina al pago de dividendos.
Para entender cuándo se tiene derecho a cobrar un dividendo, conviene distinguir las principales fechas que intervienen desde que la empresa anuncia su distribución hasta que se produce el pago:
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Fecha |
¿Qué significa? |
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Fecha de anuncio |
Momento en el que la empresa comunica el dividendo, su importe y las fechas previstas para su distribución. |
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Fecha ex-dividendo |
Es el primer día en que las acciones cotizan sin derecho a ese dividendo. Si las compras ese día o después, no tienes derecho a cobrar el dividendo. Si tenías las acciones antes de esta fecha, tienes derecho a percibir el dividendo, aunque vendas las acciones a partir de esa fecha. |
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Fecha de registro |
Fecha en la que se determina qué accionistas constan como titulares con derecho a recibir el dividendo. |
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Fecha de pago |
Día en el que la empresa abona el dividendo a los accionistas que tienen derecho a cobrarlo. |
En la fecha ex dividendo, el precio de referencia de la acción se ajusta para tener en cuenta el importe del dividendo. Esto no significa que la cotización vaya a caer exactamente esa cantidad, ya que el precio de mercado también depende de la oferta, la demanda y otros factores.
Para las personas físicas residentes en el territorio fiscal común, los dividendos en efectivo se incluyen en la base del ahorro del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Al cobrarlos, se practica una retención a cuenta: por eso, el importe neto que llega a la cuenta es inferior al bruto anunciado.
La retención no es necesariamente el impuesto definitivo: el resultado se determina en la declaración de la renta según la situación del contribuyente. El tratamiento también puede variar si se reciben acciones, se venden derechos o los dividendos proceden del extranjero.
Puedes ampliar esta información en la “Guía de fiscalidad de dividendos” y el artículo sobre cómo tributan los dividendos y las acciones.


