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Un presupuesto y algunos consejos te ayudarán a disfrutar de las fiestas sin dañar tu economía
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Del Black Friday a Papá Noel, los Reyes Magos y las rebajas. Que la campaña Navidad se alarga es algo más que una sensación en el caso del consumo de los hogares. Preparar la economía familiar para esta temporada es más importante que nunca.
¿Cuánto nos vamos a gastar en estos meses? KPMG estima que cada consumidor español se gastará una media de 969 euros durante este periodo en 2025. Es una cifra elevada, pese a que el aumento de los costes en los últimos años ha llevado a los consumidores a compras más reflexivas y menos impulsivas, según el informe.
Efectivamente, se trata de evitar que este gasto más elevado se convierta en un descontrol y tomar medidas que nos ayuden a controlar la economía familiar en Navidad.
La palabra clave aquí es planificar. Tener claro cuánto dinero podemos gastar sin dañar la economía familiar y en qué lo vamos a invertir es el mejor antídoto ante la marea de estímulos al consumo que recibiremos durante esta temporada.
Si te preguntas cómo planear la economía familiar en Navidad, puedes empezar por seguir estos pasos:
Dedicar un poco de tiempo a realizar un presupuesto para Navidad puede marcar la diferencia para la economía familiar en estas fechas.
El presupuesto es una herramienta que permite establecer con antelación cuánto dinero podemos (o queremos) gastar en Navidad, a qué lo vamos a destinar y en qué partidas tenemos cierto margen para el ahorro.
El conocimiento que aporta un presupuesto es fundamental para evitar las compras por impulso, que son las grandes enemigas de la economía familiar en Navidad.
Si sabes de antemano cuánto dinero quieres gastar en lotería o en alimentación, te resultará mucho más fácil evitar compras que no necesitas y ceñirte a lo presupuestado.
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Una vez que sepas de cuánto dinero dispones y en qué lo vas a gastar, ha llegado el momento de pararse a comparar precios.
Esto es cada vez más habitual al planificar la economía familiar en Navidad: hasta el 80 % de los encuestados por KPMG tienen claro que compararán descuentos durante este período para comprar la mejor opción.
Puede haber diferencias notables entre marcas y establecimientos, por eso es tan importante analizar las ofertas disponibles antes de efectuar las compras.
Escalonar las compras de cara a la Navidad tiene un doble beneficio. Por un lado, evita los problemas asociados a desembolsar de golpe todo el dinero presupuestado. Por otro, permite aprovechar ofertas temporales en determinados productos.
Aunque el Black Friday ya quedó atrás, muchos establecimientos mantienen sus ofertas algunos días más, por lo que no está de más adelantar las compras si encontramos buenos precios.
Además, hay productos que se pueden comprar con antelación y a mucho mejor precio. Hay ciertos alimentos que pueden sufrir grandes subidas de precio en los días previos a las fiestas, como por ejemplo maricos, carnes o pescados.
Junto a una buena planificación de la economía familiar, mantener el gasto bajo control es más fácil si se tienen en cuenta algunos trucos.
Si pagas tus compras en efectivo, procura no llevar mucho encima para evitar gastos innecesarios.
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Por su parte, las tarjetas de crédito aportan más flexibilidad y opciones de financiación que pueden resultar beneficiosas. Eso sí, deben planearse con antelación para evitar acumular deudas excesivas y controlar bien los costes asociados a la financiación.
También ayuda establecer límites de crédito o de gasto. Para esto último son especialmente útiles las tarjetas virtuales y las tarjetas prepago.
Ajustar el presupuesto familiar para Navidad es más fácil si se mantiene la mente abierta, por mucho que sea una época de tradiciones.
Pongamos el caso de las celebraciones familiares: no hay por qué perpetuar patrones de gasto ineficientes año tras año.
Por ejemplo, las reuniones familiares en las que los invitados aportan algún plato alivian la carga económica de los anfitriones y aumentan la sensación de utilidad de toda la familia.
Además, si somos flexibles con el menú, podremos utilizar carnes, pescados o mariscos de temporada que sean más económicos, pero que estén igualmente a la altura.
Incluso la decoración navideña tiene margen para la sostenibilidad y el ahorro.
Huella de carbono

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Anotar todo el proceso (el presupuesto, los gastos, los imprevistos…) ayuda a controlar si nos estamos desviando de nuestros objetivos de gasto o si, por el contrario, nos mantenemos dentro de lo presupuestado.