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El Pabellón CaixaBank acogerá presentaciones, talleres y charlas con acento social
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Cada primavera, El Retiro cambia ligeramente de ritmo. El Paseo de Coches se llena de casetas, las conversaciones giran en torno a autores y títulos recientes, y la lectura —esa costumbre íntima— se vuelve, por unos días, un acto colectivo.
Entre el 29 de mayo y el 14 de junio, la Feria del Libro de Madrid vuelve a desplegar su particular ecosistema, donde conviven los clásicos con las nuevas narrativas y donde los libros son solo el principio de la historia.
Porque sí: aquí se viene a comprar libros y a conseguir firmas, pero también a escuchar, a mirar y, sobre todo, a participar. La programación de esta edición refuerza esa idea de feria expandida, donde lo literario dialoga con lo social, lo tecnológico y lo cotidiano.
Parte de esa conversación colectiva toma forma en algunos de los espacios más activos de la Feria, como el Pabellón CaixaBank, que estos días funciona como un punto de encuentro abierto a propuestas con acento social.
Allí se programan presentaciones y actividades vinculadas a experiencias vitales complejas —desde la memoria hasta el acompañamiento— en las que la literatura actúa como hilo conductor para generar diálogo y comunidad.
El 8 de junio, por ejemplo, se presentará el libro Las mareas que me habitan, escrito por Patricia García y publicado por Talón de Aquiles, en una actividad organizada junto a la asociación AFADE, que trabaja con personas con Alzheimer y sus familias.
En esta misma línea, el 10 de junio el Pabellón acogerá un taller participativo de narración y creatividad impulsado por la asociación Argadini, dedicada a la inclusión de personas con discapacidad. La actividad, un taller lleno de color, imágenes, texturas y palabras, consistirá en abordar un trabajo creativo que represente los diferentes cuentos narrados.
Uno de los actos más significativos tendrá lugar el 4 de junio, con la presentación del proyecto “Anónimas”. La iniciativa expone el resultado de un estudio de Las mil y una noches apoyado en herramientas de inteligencia artificial, que arrojan una conclusión disruptiva sobre la autoría de este clásico universal.
El proyecto suma además una dimensión ética y solidaria, con una edición especial del libro cuyas ventas ayudarán a financiar proyectos que defiendan y promuevan los derechos de las mujeres en todo el mundo.
La programación se abre también a registros más divulgativos y de entretenimiento. El 1 de junio, el pabellón se transformará en un estudio de radio con la emisión en directo de ‘El Programa de Ortega’, de Radio Marca, un espacio centrado en el deporte paralímpico.
Días después, el 6 de junio, el protagonismo será para la literatura gastronómica, con el coloquio El relato gastronómico en primera persona, una conversación entre autores y editores que publican literatura gastronómica narrada con una mirada personal y una identidad propia, más allá de los miles de recetarios tradicionales.

En esta edición de la Feria del Libro de Madrid, una parte del protagonismo se cede a imagin , la banca digital de CaixaBank para jóvenes, que contará con un espacio propio frente al pabellón principal. Bajo el concepto ‘El Giro’, su propuesta pone el acento en el humor como hilo conductor y en la idea de los cambios inesperados.
La programación tiene como eje principal una serie de conversaciones conducidas por un equipo de humoristas como Valeria Ros, Raúl Pérez, Fernando Gil y David Fernández. Entre otros, entrevistarán a autores como Eloy Moreno, Lola Vendetta, Paz Padilla, Juan Manuel García o Mercedes Ron.
Durante los días laborables, funcionará como una zona de pausa dentro de la Feria, pensada para la lectura, la conversación o el descanso. Los fines de semana, en cambio, el espacio se transformará en un escenario abierto a actuaciones en directo y contenidos en clave de humor. El proyecto se completa con el stand de firmas de imagin, que incorpora también este tono lúdico bajo el lema ‘Firmas, humor, libros y otros imprevistos’.
Además, una oficina móvil instalada en el mismo parque de El Retiro durante toda la Feria ofrece atención financiera tanto a distribuidoras, librerías y editoriales como al público general.
La suma de actividades —muchas de ellas concentradas en torno a espacios como el pabellón CaixaBank, pero extendidas por todo el recinto— dibuja una Feria que ha ampliado sus límites. Talleres infantiles, debates sobre inteligencia artificial, encuentros literarios o actuaciones en directo conviven en un mismo recorrido.
Quizá por eso sigue funcionando: porque cada visitante encuentra su propio ritmo. Puede ir en busca de una firma o de un título concreto, o dejarse llevar y acabar en una conversación inesperada. En la Feria del Libro de Madrid, al final, lo importante no es solo lo que se lee, sino todo lo que ocurre alrededor.