RELACIONES Y TIEMPO SOCIAL
Un recorrido por España a través de sus hoteles singulares

Artículo
Te ofrecemos una ruta por diversos enclaves del país para descubrir la riqueza natural de nuestro entorno
Tiempo de lectura | 8 min.

Conocer nuestro patrimonio medioambiental e histórico es fundamental para protegerlo. Por eso, te proponemos ocho rutas de senderismo de distinta dificultad por diversos enclaves de España para disfrutar esta primavera al aire libre en familia y descubrir la riqueza natural de nuestro entorno.

Este sendero circular es un auténtico museo al aire libre, donde se combinan arte y naturaleza. A lo largo de unos 15 kilómetros se disponen caras esculpidas en rocas de arenisca que datan de los años 90. Estas figuras alegóricas se funden con un paisaje plagado de pinos, pero también de romero y espliego, creando una ruta de senderismo fácil y muy visual.
A 4 kilómetros del pueblo de Buendía, en una península sobre el embalse, está el inicio de la Ruta de las Caras, donde se halla un aparcamiento. Pasando la puerta de madera, el caminante se encuentra con una zona de sombra y un merendero.
Siguiendo el PR-CU46 se puede disfrutar del paisaje del embalse, donde yacen sumergidos el pueblo de Santa María de Poyos y el balneario de La Isabela, con la sierra de Santa Cruz al fondo. Al llegar a la zona de las caras, se reconocen desde personajes como Krishna hasta una cruz templaria.
Esta veintena de esculturas, enigmáticas y evocadoras, se funden con el paisaje como si formaran parte de él desde hace milenios. A este atractivo, hay que sumar el mirador de la Peña de la Virgen, con vistas espectaculares, y antiguos restos arqueológicos.
La Ruta de las Caras, que se puede completar en unas 4 horas, es una opción de senderismo fácil y accesible para familias con niños o mascotas.
Dada la proximidad del embalse, es un lugar propicio para avistar patos, grullas, garzas, fochas o aguiluchos laguneros, especialmente en periodos de migración como primavera u otoño. La Oficina de Turismo de Cuenca ofrece visitas guiadas si se gestiona con antelación.

Esta ruta de algo más de 5 kilómetros es de escasa dificultad, perfecta para hacerla en familia y especialmente recomendada para iniciarse en el senderismo con niños.
El recorrido, circular, se inicia en el pintoresco municipio barcelonés de Rupit, limitando con La Garrotxa. Sus casas de piedra y balcones de madera hacen de Rupit un pueblo de postal.
Allí se puede encontrar un aparcamiento, desde donde comenzar a andar cruzando el puente colgante para acceder al sendero, siempre pendientes de la señalización.
Transcurridos unos 20 minutos de la marcha, alcanzamos la riera, donde admirar lugares especialmente fotogénicos como el torrente de Saltiri, la fuente de Pomareda, el mirador o saltantes del Rodó.
El salto de agua es el más alto de Cataluña, con 100 metros de altura. Para volver, el camino de la derecha pasa por la ermita de Sant Joan de Fàbregas, imponente construcción románica.
El recorrido, de menos de una hora, tiene la extraordinaria compañía del caprichoso altiplano de la Collsacabra, protegido en 1992 por el Plan de Espacios de Interés Natural (PEIN) de la Generalitat.
Alternando prados y bosques, a lo largo de nuestra caminata se extienden hayedos, robledales y encinares, además de acebos, arces, castaños, avellanos, chopos, almendros o abedules.
En primavera, flores como la oreja de oso, la violeta de los Alpes o la rosa china también abundan, convirtiéndola en una de las rutas de senderismo más bonitas para esta época del año. Halcones y buitres surcan el cielo en busca de algún lirón, reptil o tejones. Los más afortunados podrán avistar algún corzo en su visita al Salt de Sallent .

Entre robles y pinos se extiende esta senda, Lugar de Interés Comunitario (LIC) en el año 1998, y perteneciente a la Red Natura 2000 y al Plan de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León, una ruta circular de dificultad baja ideal para familias que buscan senderismo tranquilo en primavera.
El tramo alto del Alberche, con la sierra de Gredos y sus macizos graníticos de fondo, aúna gran cantidad de flora (más de 500 especies distintas), que en primavera vive su momento: peonías, lirios de los valles, falagueras, pies de oso, azucenas silvestres y martagones decoran el recorrido.
Para aparcar el coche, es preciso dirigirse al área recreativa del Pinar de Hoyocasero. Allí comienza este camino circular de casi 6 kilómetros, una excursión perfecta para hacer en medio día y asequible para toda la familia, ya que se puede completar en dos horas.
Nuestro paseo nos llevará a conocer especies singulares por su rareza, supervivientes de la evolución, que solo han sido localizadas en este entorno, como la zarzamora de Hoyocasero, o que solo pueden encontrarse en los Pirineos o en Sierra Nevada.
Esta riqueza también se da en el orden animal, con el águila calzada, el águila culebrera, milanos negro y real, que conviven con corzos y jabalíes.

Se trata de una de las rutas más bellas de España, un itinerario espectacular para familias con niños mayores de 8 años. A lo largo de 3 kilómetros se suceden desfiladeros, saltos de agua y vistas de la sierra malagueña.
El Caminito del Rey se construyó a principios del siglo XX para dar acceso a la central hidroeléctrica del embalse del Chorro. La belleza de su recorrido despertó el interés de multitud de personas, entre ellas el rey Alfonso XIII, que lo inauguró en 1921. A partir de entonces, recibió su nombre de Caminito del Rey.
Esta ruta, de unas 4 horas, transcurre por el desfiladero de los Gaitanes, espacio singular encajado entre paredes de más de 300 metros de altura, que el río Guadalhorce ha ido excavando a través de los siglos.
Estos paisajes espectaculares están habitados por una fauna no menos espectacular. Con unos prismáticos y algo de paciencia podremos admirar buitres leonados, halcones peregrinos, águilas reales o cabras montesas. Por ello, se trata de una Zona Especial de Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Para emprender el Caminito del Rey conviene planificar la visita con antelación, especialmente en primavera. Para realizar esta ruta es preciso formalizar la solicitud previamente y los menores de 8 años no pueden acceder. Existen visitas guiadas. Una vez cumplimentado este trámite, es recomendable dejar el vehículo en el centro de visitantes y tomar el autobús lanzadera hasta el inicio del camino.
El recorrido no presenta complicaciones, salvo la estrechez de algunos tramos o el vértigo. Se trata de un camino lineal que desemboca en el barrio del Chorro (Álora), donde otro bus lanzadera te devuelve al centro de visitantes.
El entorno cuenta con enclaves que merecen la pena: la cueva paleolítica de Ardales, con pinturas rupestres (es necesario reservar visita), la necrópolis prehistórica de las Aguilillas o la iglesia rupestre mozárabe de Bobastro.

Ponemos rumbo al norte, hacia la tierra de las xanas, figuras mitológicas que habitan las aguas. En el concejo de San Adriano se despliega una de las rutas de senderismo con niños más populares de Asturias, perfecta para realizarse en hora y media (8 kilómetros lineales).
En el recorrido de la Ruta de las Xanas se pueden admirar elementos típicos del paisaje local, como cumbres (se pueden divisar La Mostayal, de 1.313 metros de altura, y La Gamonal, de 1.710 metros de altura), acantilados, saltos de agua y bosques de especies autóctonas como las hayas, los castaños, los avellanos, las encinas, los tejos, los arces o los madroños.
Especial atención merece la píjara, una variedad de helecho tropical que crece a los lados del camino. Además, son de especial interés la mina abandonada, las estalactitas de antiguas cuevas y los fósiles marinos, que atestiguan la larga historia de este enclave.
Este entorno natural es el hogar de los majestuosos buitres, así como del avión roquero, el colirrojo tizón o las chovas piquirroja y piquigualda. Esta riqueza hace que sea la ruta perfecta para combinar senderismo y educación ambiental en familia.
Las corrientes de agua están habitadas por nutrias y desmanes. Los más afortunados podrán avistar algún oso. Todos estos atributos justifican su declaración como Monumento Natural en 2002.
Para iniciar la ruta, es preciso dirigirse a la localidad de Villanueva, en San Adriano, que dispone de un aparcamiento, 'El Molín de las Xanas', donde dejar el coche. Allí también se encuentra un merendero, si es preciso tomar fuerzas antes de arrancar la caminata.
La señalización ofrece indicaciones e información sobre la ruta. Pedroveya, concejo de Quirós, es el final de la ruta. Sin embargo, existe la opción de hacerla a la inversa, partiendo de Pedroveya.

Las islas Canarias ofrecen multitud de rutas de senderismo por escenarios incomparables. La Ruta del Tajinaste Azul , en Gran Canaria, es una opción para toda la familia, ya que entraña una dificultad baja y se trata de un recorrido circular que puede ejecutarse en 2 horas y media.
El tajinaste es una flor autóctona canaria que puede lucir diferentes colores (blanco, azul o rosa) y se presenta en conos. Se trata de una especie emblemática de las islas, aunque es vulnerable. Su floración, de mayo a junio, es especialmente vistosa, por lo que esta ruta es muy recomendable para hacer senderismo en primavera.
Esta ruta arranca en la caldera de los Marteles , sorprendente formación geológica creada de la combinación de lava volcánica con aguas subterráneas. Allí se puede aparcar para iniciar la caminata a través de un pinar cercano, siguiendo las indicaciones.
A lo largo del recorrido, además de disfrutar de la floración del tajinaste, podemos encontrar cuevas utilizadas por los pastores en el Morro del Aguililla, vistas privilegiadas de la caldera de los Marteles y de la presa de Cuevas Blancas.
Esta ruta atraviesa la Reserva Natural Especial Los Marteles, que hará las delicias de los ornitólogos. Busardos ratoneros, cernícalos canarios, vencejos unicolores, halcones tagorotes o gorriones chillones abundan por las cumbres.

El valor que tiene el agua para los ecosistemas es incalculable y esta ruta es una de las mejores opciones de senderismo con cascadas y zonas de baño, ya que supone una sucesión de pozas, saltos, cascadas y cuevas sobre el cañón del río Algar.
Zona Húmeda Protegida en 2002, es un espacio perfecto para disfrutar de un paseo de un par de horas entre la flora y fauna mediterráneas en un espléndido entorno kárstico.
El sendero ofrece un recorrido de 1,5 kilómetros, una ruta corta y fácil, ideal para hacer con niños, entre Les Fonts d’Algar y Fort de Bèrnia, siguiendo el cauce del río, que esconde zonas donde está permitido el baño.
Las verás señalizadas con el término valenciano toll, aunque se recomienda limitar los chapuzones a primera hora de la mañana y hacerlo con especial precaución, pues hay corrientes y algunas zonas son resbaladizas.
Callosa d’en Sarriá alberga una oficina turística a unos 700 metros del punto de partida de la ruta, donde se puede aparcar el coche. Allí se sitúa un arboretum, un jardín botánico con más de dos centenares de especies autóctonas, así como una zona de pícnic y un camping.
Para realizar esta ruta es necesario abonar un tique, que puede adquirirse por adelantado en la web del Ayuntamiento o en el momento en la oficina de turismo.
Carrascas, palmitos, pinos, esparto y aliaga escoltan el camino, salpicado por flores y refrescado por las aguas. El recorrido en primavera tiene, además, un protagonista especial: la fruta típica de Callosa d’en Sarriá, merecedora de una denominación de origen, el níspero.

El lago de Sanabria es lago es el más extenso de origen natural en España y el más grande de origen glaciar de toda Europa. La Senda de los Monjes rodea este paraje único de nuestra geografía, ofreciendo preciosas fotografías a cada paso, además de algún chapuzón en el lago para los más valientes.
Se trata de una ruta circular de unos 15 kilómetros que se pueden abordar cómodamente en 5 horas, convirtiendo esta ruta de senderismo en una de las más completas para las familias acostumbradas a caminar. Aunque es posible el acceso desde cualquier playa fluvial del lago, proponemos comenzar el camino en la playa de los Enanos, de arena blanca y excelentes vistas.
Allí se puede aparcar y tomar un refrigerio en los chiringuitos que amenizar el lugar. De ahí, es preciso seguir las indicaciones de la ruta en dirección a la playa del Folgoso, aunque pronto la senda se adentra en el bosque y enfila el pueblo de San Martín de Castañeda.
Una vez allí, es conveniente sacar un tiempo para pasear por el pueblo, llamado el balcón de Sanabria, su centro de interpretación y el monasterio. Continuando la ruta y a la salida del pueblo se encuentra el mirador de los Peces, donde se puede admirar el lago. El camino continúa hasta Ribadelago y de nuevo al punto de salida.
La ruta transcurre en el interior del Parque Natural del Lago de Sanabria, de gran riqueza natural. En las aguas del lago pululan la bermejuela, el cacho o el barbo.
En sus orillas y zonas boscosas podemos toparnos con el desmán, la nutria, la marta, el armiño o la garduña. Y camuflados rampan corzos, jabalíes y gatos monteses.
Sus aires los surcan el águila real, varias especies de halcón, el cernícalo y el búho real. Su flora también anda a la zaga: el carballo, el acebo, el tejo, el abedul y el castaño aportan sombra en los días más calurosos.
Estas rutas de senderismo en familia por España son una excelente forma de disfrutar de la primavera, conectar con la naturaleza y compartir tiempo de calidad al aire libre con opciones para todos los niveles y edades.
1. ¿Qué rutas son aptas para niños pequeños o personas sin experiencia?
2. ¿Hay rutas recomendadas para familias acostumbradas a caminar?
3. ¿Qué rutas permiten el baño en zonas naturales?
4. ¿Qué rutas requieren planificación o reserva previa?
5. ¿Cuáles son las rutas más bonitas para realizar en primavera?