ECONOMÍA CIRCULAR
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De la universidad al mundo empresarial: jóvenes estudiantes están convirtiendo sus ideas en soluciones sostenibles que ya impactan en sectores como la energía, la logística o la gestión del agua gracias al impulso de programas como el imaginPlanet Challenge
Tiempo de lectura | 5 min.

En un contexto global marcado por la urgencia climática, la escasez de recursos y la necesidad de repensar nuestros modelos de producción y consumo, las nuevas generaciones están demostrando que no solo tienen conciencia ambiental, sino también capacidad de actuar. Cada vez más, jóvenes estudiantes universitarios se convierten en protagonistas de soluciones innovadoras que abordan grandes retos medioambientales. Ideas que nacen en las aulas se están convirtiendo en proyectos de negocio con impacto tangible.
Un ejemplo de ello es Atom, un proyecto que propone un sistema de generación y almacenamiento de hidrógeno como fuente de energía limpia. Lo que empezó como una propuesta académica ideada por tres estudiantes de ingeniería de Barcelona: Lucas Vicen, Anna Martin y Marcel Rovira, se ha transformado en una iniciativa empresarial que busca acelerar la transición energética, ofreciendo una alternativa sostenible a los combustibles fósiles. Atom no solo ha captado la atención de expertos del sector, sino que ha logrado avanzar hacia su implementación gracias al impulso recibido en sus primeras etapas.
Para hacer más sostenible los sectores del transporte y la paquetería se creó ecoDeliver, un proyecto impulsado por los jóvenes Patrick Lokkegaard, Joan Mateu y Rubén Andreu. ecoDeliver aplica los últimos avances en IA, algoritmia, matemática aplicada y demand-matching para ofrecer soluciones disruptivas para logística y transporte. Conectan empresas, conductores y operadores con espacio libre en sus viajes en un ecosistema unificado para conseguir viajes más económicos y reducir el número de camiones de la carretera.

Ampliar el nicho de mercado
Otro caso inspirador es Reflow (anteriormente conocido como Ecova), un proyecto impulsado por tres estudiantes de la Universidad CEU San Pablo de Madrid con el objetivo de reaprovechar el agua en los hogares. Fátima Sánchez de Pedro, Marta Pedernal Marigómez y Guillermo Yegro Dawig han ideado un sistema integrado para capturar, tratar y reutilizar las aguas grises generadas en los hogares. Esta propuesta, nacida de la inquietud de estos jóvenes por el uso responsable del agua, ha logrado desarrollar una solución práctica y escalable que promueve la eficiencia hídrica en entornos urbanos. Hoy, Reflow sigue avanzando con una clara vocación de sostenibilidad y tal y como destacan sus impulsores: “el proyecto ha evolucionado de una idea para hogares a dirigirse a todo tipo de instalaciones, como gimnasios u oficinas”.
Estos proyectos no surgieron de la nada. Todos ellos encontraron su punto de partida en una iniciativa que ha sabido detectar, formar y acompañar el talento joven con conciencia ambiental: el imaginPlanet Challenge. Este programa, promovido por imagin, el neobanco impulsado por CaixaBank, ha reunido a más de 11.000 jóvenes en sus cinco ediciones. A través de formación, mentoría y visibilidad, el programa ha sido el trampolín para que ideas con propósito se conviertan en soluciones reales.
Transformar ideas en proyectos
Los impulsores de Atom ecoDeliver y Reflow han tenido la oportunidad de transformar sus ideas en proyectos gracias a su participación en un programa de incubación en Silicon Valley, concretamente en el centro de innovación Imagine Creativity Center, dirigido por el emprendedor Xavier Verdaguer. Durante su estancia, los equipos seleccionados han podido desarrollar sus iniciativas en un entorno de alto impacto, visitar compañías pioneras y referencia como Google HQ, Netflix o Instagram, entre otras, y recibir formación especializada en universidades de referencia como Stanford y Berkeley, lo que ha supuesto un impulso decisivo para convertir sus propuestas en empresas con propósito.
Los próximos en viajar a la cuna del emprendimiento serán los estudiantes de la Universitat Politècnica de València Cristian Camilo Marín Correa y Laura Ángel Orozco, ganadores de la quinta edición del imaginPlanet Challenge. Ellos han ideado Myko, una propuesta revolucionaria que plantea un sistema constructivo modular basado en residuos orgánicos y micelios, que sustituye los materiales tradicionales de la construcción por alternativas sostenibles. Su diseño permite una edificación rápida, en seco y circular, alineada con los principios de la economía verde y la arquitectura regenerativa.
Myko no es solo una idea prometedora: es el reflejo de una generación que no se conforma con imaginar un futuro mejor, sino que trabaja activamente para construirlo. Y detrás de cada uno de estos proyectos hay una historia de compromiso, esfuerzo y visión, que demuestra que cuando se apuesta por el talento joven, el impacto puede ser extraordinario.

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