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Con la llegada de las vacaciones, son muchos los que deciden emplear su tiempo libre en viajar, ya sea en el ámbito local o más allá de nuestras fronteras. Para hacer frente a cualquier eventualidad que pueda ocurrirnos a lo largo de nuestro recorrido y estancias, existe el seguro de viaje.
Ofrecen distintas coberturas en función del tipo de viaje, la duración, el destino o el objetivo. Aquí te dejamos algunas eventualidades ante las que suelen responder los seguros:
Según las características de las coberturas que acuerdes, se determinará el precio de tu póliza. Recuerda que los seguros cuentan con un importe límite de cobertura, que corresponde a la cantidad de dinero máxima que se te reembolsará en caso de que se incurra en alguno de los supuestos recogidos.
Antes de contratar un seguro de viaje, es recomendable que revises tus coberturas en otros productos, como tu seguro del hogar o de salud, ya que, a veces, incluyen coberturas en desplazamientos. También lo hacen tarjetas de crédito. Por otro lado, los medios de transporte públicos cuentan con un seguro de viajeros.
Una vez que has tenido en cuenta estas coberturas, debes analizar el tipo de viaje que vas a emprender y qué necesidades pueden surgirte en tu recorrido. Antes de contratar tu seguro de viaje debes haber reservado o abonado tu viaje para poder calcular el importe de la cobertura, además de conocer con detalle fechas y otros datos concretos.
Cuando realizas la reserva, hay agencias de viajes que ofrecen la posibilidad de contratar en el momento un seguro de viaje. Recuerda revisar las condiciones antes de contratarlo, para comprobar que realmente se ajusta a tus necesidades.
Aunque suele contratarse de manera individual, existen algunas pólizas para familias o para grupos de viajeros. Asimismo, existen productos específicos para viajes comunes, por ejemplo, viajes para esquiar, donde se hace hincapié en coberturas de asistencia médica.
Precisamente, la cobertura sanitaria es un aspecto que debemos supervisar con atención. Hay que mirar con detenimiento si ofrece atención dentro del territorio nacional y en el extranjero, si se responde frente a gastos sanitarios, hospitalización, tratamientos, desplazamientos, retorno anticipado, traducción o repatriación. En ocasiones, se ofrece desplazamiento y estancia de acompañantes, traslados o repatriación.
Otra cuestión importante en tu seguro de viaje son los motivos de cancelación, ya que solo recibirás compensación en los casos contemplados en tu póliza. Los más frecuentes son enfermedad, accidentes o fallecimiento del tomador de la póliza o familiares, aunque pueden incluirse supuestos como despidos, daños en la vivienda habitual, convocatorias oficiales o robo de documentación necesaria para el viaje.
Por último, valora el servicio que se ofrece: si las llamadas al teléfono de contacto corren de tu cuenta o por parte de la seguradora, si has de abonar tú los gastos y justificarlos a posteriori o si se ocupa el propio seguro de los pagos, el idioma del servicio telefónico, sus horarios, etc.
El seguro reembolsa un importe determinado al asegurado. Sin embargo, un sistema de asistencia al viajero asume todos los costes correspondientes al incidente. Generalmente, los servicios de asistencia al viajero tienen una duración anual y ofrecen atención personalizada 24 horas, por lo que, si viajas con frecuencia, se trata de una opción recomendable.
Te dejamos algunas recomendaciones para tu viaje: