Ahorrar, invertir o gestionar un presupuesto ya se aprende en clase en muchos países. Así funciona en Europa y España
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La educación financiera escolar ayuda a los alumnos a gestionar su dinero, comprender conceptos como ahorro, presupuesto o inversión y tomar decisiones económicas informadas. Países como Portugal, Austria, Bélgica o Polonia ya la integran en el currículo, mientras España la trabaja de forma transversal en varias materias.
Aprender a gestionar un presupuesto, entender un préstamo o valorar el riesgo de una inversión empieza ya desde las aulas europeas y también gana terreno en España. La educación financiera escolar se abre un hueco en la educación reglada.
A los 15 años, muchos adolescentes todavía no tienen ingresos propios, pero ya toman decisiones económicas con bastante frecuencia, a menudo sin siquiera darse cuenta de ello.
Compran por internet, utilizan aplicaciones de pago, administran el dinero que les asignan los padres y reciben continuamente mensajes relacionados con consumo, crédito o inversión. El problema es que esta exposición no siempre va acompañada de los conocimientos adecuados.
En España, el 85 % de los estudiantes de esa edad había realizado alguna compra online durante los doce meses anteriores a la evaluación PISA 2022 .
En esa última evaluación de competencia financiera, los estudiantes españoles obtuvieron 486 puntos, frente a los 498 de media de los países de la OCDE participantes.
Un 17 % de los alumnos españoles no alcanzó el nivel básico de competencia y apenas un 5 % llegó al nivel más elevado, frente al 11 % de media de la OCDE.
Además, la encuesta evidenciaba una diferencia importante según el origen socioeconómico: los estudiantes más favorecidos obtuvieron 73 puntos más que los procedentes de hogares desfavorecidos.
Estos datos ayudan a explicar por qué la alfabetización financiera ha ido ganando espacio en las políticas educativas. La escuela, de hecho, permite llegar también a quienes disponen de menos oportunidades para adquirir estos conocimientos en casa y hacerlo antes de que los jóvenes tengan que enfrentarse a decisiones con consecuencias económicas importantes.
Además, cada vez resulta más sencillo contratar, pagar, invertir o incluso endeudarse desde una pantalla, mientras aumentan también los riesgos asociados al fraude, la publicidad financiera o productos que pueden resultar difíciles de comprender.
La OCDE señala que cada vez más países europeos incorporan la educación financiera al currículo y que la fórmula habitual consiste en integrarla en asignaturas ya existentes.
Estos son algunos ejemplos, con los modelos que han adoptado:
Nuestros vecinos han incluido la educación financiera de manera obligatoria dentro de la educación para la ciudadanía y debe abordarse, como mínimo, en dos ciclos de la enseñanza básica .
En este país aparece la educación financiera desde las primeras etapas educativas como parte del tema transversal obligatorio Educación Económica, Financiera y del Consumidor . Más adelante, en secundaria elemental, continúa vinculada a la asignatura Geografía y Educación Económica .
Los alumnos de esta zona destacan normalmente a nivel mundial por los resultados obtenidos en competencia financiera en la evaluación PISA, junto a los de otras áreas de China y Rusia.
En esa región belga, la educación financiera forma parte de diferentes niveles de secundaria. Cada centro decide el formato : como proyecto, como asignatura propia o dentro de una asignatura existente.
Este país ha utilizado como referencia el marco común desarrollado por la Comisión Europea y la OCDE para incorporarla a matemáticas, geografía o educación cívica y, posteriormente, a una asignatura obligatoria de empresa y gestión.
En secundaria superior, los alumnos polacos tienen una asignatura obligatoria de emprendimiento, Empresa y Gestión , centrada en el desarrollo de competencias prácticas y el análisis de casos reales.
El marco europeo de competencias financieras para niños y jóvenes , publicado en 2023, organiza el aprendizaje entre los 6 y los 18 años y establece cuatro grandes áreas : dinero y transacciones; planificación y gestión de las finanzas; riesgo y rentabilidad; y entorno financiero.
A estas se añaden cuestiones que han ganado peso en los últimos años, como las finanzas digitales y sostenibles. Reconocer monedas, precios o necesidades de gasto durante la infancia prepara el terreno para comprender posteriormente un presupuesto, el ahorro, el interés, el crédito, los seguros, la inversión o la diversificación.
La investigación disponible apunta además a que la forma de enseñar marca la diferencia. Los resultados son mejores cuando se utilizan situaciones próximas a la experiencia de los alumnos, ejercicios interactivos, objetivos concretos y simulaciones de decisiones reales.
Una revisión publicada por la Comisión Europea en 2026 encontró mejoras pequeñas o moderadas en los conocimientos financieros de niños y jóvenes tras este tipo de intervenciones.
La misma revisión advierte también de que adquirir conocimientos no garantiza automáticamente mejores comportamientos financieros, lo que refuerza la utilidad de programas continuados e integrados en el currículo frente a actividades aisladas.
En España, la competencia financiera no se incluye en asignaturas específicas obligatorias, sino que está presente en los currículos académicos de forma transversal, como recuerda el Banco de España .
El currículo estatal de Primaria incluye expresamente la educación financiera dentro de Matemáticas: se abordan temas que van desde el reconocimiento y uso del euro en los primeros cursos hasta problemas relacionados con precios, intereses, rebajas, consumo responsable y relación entre calidad y precio.
También encuentra desarrollos específicos en algunas otras áreas , como Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural o Educación en Valores Cívicos y Éticos.
En cuarto de la ESO, la materia optativa básica Economía y Emprendimiento incorpora contenidos económicos y financieros orientados a la gestión de recursos y a la toma de decisiones económicas, entre otros fines.
En la modalidad de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, se ofrecen como materia de especialidad Economía y Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales I en el primer curso, y Empresa y Diseño de Modelos de Negocio y Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II en el segundo.
Además, la modalidad de Bachillerato General incorpora la materia de Economía, Emprendimiento y Actividad Empresarial como materia de especialidad de 1º curso.
España cuenta, además, con una estrategia institucional basada en el Plan de Educación Financiera, impulsado desde 2008 por el Banco de España y la CNMV y al que posteriormente se incorporó el Ministerio de Economía.
En 2026, las tres instituciones renovaron su colaboración hasta 2030 en el marco de la iniciativa Finanzas para Todos . El propio Banco de España ha situado a los estudiantes de Primaria y Secundaria entre los colectivos prioritarios de su estrategia para 2026-2030.
El objetivo de estas iniciativas va más allá de memorizar términos económicos. Hacer un presupuesto, calcular el coste de una deuda o valorar el riesgo de una inversión son decisiones que llegan en distintos momentos de la vida, aunque las herramientas para analizarlas pueden empezar a adquirirse mucho antes.
Para la redacción de este reportaje se han utilizado las siguientes fuentes:


