EMPRENDIMIENTO
La edad de las primeras veces

Especial
Voluntarios de CaixaBank comparten momentos especiales e inclusivos con diversos colectivos en situación de vulnerabilidad
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Este diciembre, los voluntarios de CaixaBank han vuelto a demostrar que la solidaridad es el mejor ingrediente para unas fiestas inclusivas. Con la iniciativa “Por una Navidad más dulce”, se han organizado salidas a espacios emblemáticos del mundo del dulce: el Espai Xocolata Simón Coll (Sant Sadurní d’Anoia), Torrons Vicens (Agramunt), Chocolates Torras (Cornellà del Terri) y Chocolates CREO (Tortosa), que han convertido una tarde cualquiera en una experiencia llena de ilusión, aprendizaje y sabor.
Un viaje que comienza con ilusión: los participantes, procedentes de diversos centros, llegaron en autocar con sonrisas y expectación para estrenar una actividad diferente. Para muchos, era la primera vez que visitaban una fábrica de chocolate o turrones.
“Cuando hemos bajado del autocar y hemos visto la tienda llena de chocolates, me ha parecido que era el paraíso”, explicaba Julia, de 8 años.
Cada empresa acogió con cariño a los participantes y les reveló los secretos de su producto.
En CREO, los alumnos del Centro Especial Sant Jordi (Jesús, Terres de l’Ebre) recorrieron la fábrica y vivieron su pasión por el cacao y la tradición artesana en primera persona.
Cada grupo pudo observar cómo los granos de cacao se fermentan, se tuestan y se muelen para obtener la pasta de chocolate. Esta se mezcla con azúcar y manteca de cacao, se refina y se templa para conseguir la textura y el brillo perfectos.
En cuanto al turrón, descubrieron cómo la mezcla de almendras y miel se cuece lentamente, se prensa y se deja reposar hasta obtener el sabor característico de la Navidad. “¡Nunca había visto cómo se hacía el chocolate! Ha sido como entrar en un cuento”, decía Laia, de 9 años.
Las visitas concluyeron con catas que hicieron brillar los ojos y despertar emociones.
“Cuando hemos probado el turrón, he pensado que este será el mejor Navidad de mi vida”, confesaba Pau entre risas.
Ganando confianza, muchos compartían los sabores con otros, convirtiéndose en pequeños embajadores del dulce.
Estas experiencias son mucho más que una actividad: representan una muestra de inclusión y sensibilidad. Tal como expresa Mireia Gorchs, responsable de acción social de CaixaBank en la dirección territorial Cataluña: “Ver la ilusión de los participantes nos reafirma el compromiso de dedicar tiempo a las personas más vulnerables. La Navidad es sinónimo de compartir e inclusión.”
La iniciativa forma parte del programa de Voluntariado CaixaBank, que agrupa a más de 20.000 voluntarios y colabora con 2.500 entidades sociales. En el último año, estas acciones han beneficiado directamente a más de 433.000 personas vulnerables. Pero, más allá del número, lo que realmente importa son las sonrisas, los momentos compartidos y la fuerza de la solidaridad.
En Voluntariado CaixaBank encontrarás iniciativas que te permitirán dejar huella.
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