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La edad de las primeras veces

Especial
Así es cómo los jóvenes nacidos entre 1997 y 2012 dejan su huella, con su mirada curiosa y crítica, en el sector financiero
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El sector financiero está en constante transformación y los jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, los conocidos como Generación Z, empiezan a dejar huella gracias a su mirada curiosa y crítica, a su visión digital, el interés por la sostenibilidad, la igualdad y su apuesta por el equilibrio entre lo personal y lo profesional.
Esta generación no se conforma con seguir modelos heredados: cuestiona lo establecido, busca propósito en lo que hace y una coherencia entre los valores personales y los de la organización en la que trabajan. Estos jóvenes están impulsando cambios culturales, tecnológicos y sociales y están transformando la banca desde dentro.
Los nacidos entre 1997 y 2012, la Generación Z, ha crecido en un entorno marcado por la digitalización, la inmediatez y la incertidumbre. Son los primeros nativos digitales, pero también los primeros en incorporarse a un sector financiero que está en constante transformación, que se caracteriza por la automatización, cambios sociales acelerados, la irrupción de nuevos modelos de negocio y una redefinición constante del éxito profesional, entre otros.
Es una generación que no se conforma con un empleo estable o un salario competitivo, sino que va más allá y busca un equilibrio entre salario, propósito y flexibilidad. Como explica María Martínez, gestora que trabaja en la sucursal de CaixaBank en Frankfurt: “No creemos en el éxito como algo uniforme, sino como algo que se construye desde lo personal, desde nuestras circunstancias y decisiones”.
Nuestra ventaja es la adaptabilidad. Nuestra carencia, quizás, la impaciencia

María Martínez
Gestora de la sucursal de CaixaBank en FrankfurtDavor Cervilla, gestor de Negocios de CaixaBank en Madrid, define a esta generación como “una generación muy familiarizada con la tecnología, comprometida con la inclusión, la igualdad y el medio ambiente y con una clara preferencia por la inmediatez y la flexibilidad en el entorno laboral”.
Estos jóvenes han crecido cuestionando lo establecido. Han vivido la crisis financiera de 2008 durante su infancia, la pandemia en su adolescencia o juventud y ahora se enfrentan a un sector bancario que exige flexibilidad, resiliencia y aprendizaje continuo.
Pero lejos de intimidarse, la Generación Z responde con pensamiento crítico, conciencia social y una fuerte orientación al cambio. “Aportamos ideas frescas y visión digital; la falta de experiencia la compensamos con ganas de aprender, adaptabilidad y proactividad”, destaca Mariona Garcia Díaz, gestora de Compras y Gobex de CaixaBank.
Además, Mariona define a esta generación como “una generación adaptativa, digital, con una fuerte conciencia social y ambiental. Buscamos equilibrio entre lo personal y lo profesional”.
Necesitamos demostrar que compromiso y flexibilidad no están reñidos

Mariona García
Gestora de Compras y Gobex en CaixaBankEn CaixaBank, esta generación representa un 2,6% de la plantilla, con cerca de 1.200 empleados nacidos entre 1997 y 2012. Aunque aún son minoría, su presencia empieza a marcar una diferencia en la cultura corporativa, los procesos y la forma de entender el trabajo. ¿Qué perfil tiene esta generación en CaixaBank?
Para Alma Tobía, graduada en Física y máster en Física de la Materia Condensada y de los Sistemas Biológicos, que ganó los Premios WONNOW en 2023 y actualmente trabaja como Quant Data Engineer en ALM, Treasury & Funding en CaixaBank, su entrada en el sector financiero fue inesperada: “al haber estudiado Física, nunca imaginé que mis conocimientos se pudieran aplicar de forma tan profunda en este sector. Gracias a los Premios WONNOW descubrí que la banca no es solo números, sino también es datos, tecnología, estrategia e innovación”.
Somos una generación curiosa, crítica y tremendamente adaptativa

Alma Tobía
Quant Data Engineer en ALM, Treasury & Funding en CaixaBankSu testimonio refleja una constante entre los jóvenes que trabajan en este sector: muchos no soñaban con trabajar en la banca, pero han encontrado en él un espacio donde aplicar sus habilidades técnicas, su visión crítica y su deseo de impacto. “Descubrí que podía aplicar mis habilidades técnicas y analíticas a retos reales, con impacto tangible, y eso me pareció fascinante”, añade Alma.
La Generación Z no solo busca crecer profesionalmente, sino también contribuir a un propósito mayor. Mariona lo expresa con claridad: “Busco un trabajo que me permita crecer, pero también conciliar a futuro. Valoro un equilibrio entre salario competitivo, flexibilidad horaria, buen ambiente y que la empresa tenga valores alineados con los míos”.
En la misma línea, María destaca la importancia de sentirse cuidada y con posibilidades de desarrollo: “El éxito profesional es lograr un impacto real en lo que hago, sin perder la paz interior ni los valores que me definen. No lo veo como una meta concreta, sino como un equilibrio entre crecimiento, propósito y bienestar”.
“Nuestra generación puede aportar creatividad y nuevas perspectivas para conectar con los clientes jóvenes. También buscamos un entorno colaborativo donde se reconozca el esfuerzo”, señala Itziar Melguizo, empleada de una oficina Store de CaixaBank en Madrid.
Nuestra generación puede aportar nuevas perspectivas para conectar con los clientes jóvenes

Itziar Melguizo
Empleada de oficina Store de CaixaBankUna de las etiquetas más frecuentes hacia esta generación es la impaciencia. Pero para ellos no es un defecto, sino una virtud. “Aunque a veces nos tilden de impacientes, creo que simplemente no nos conformamos fácilmente. Queremos construir algo distinto, más justo y más eficiente”, afirma Alma.
Esta energía se traduce en propuestas, innovación y una mirada fresca. “Aportamos pensamiento crítico, visión digital y una mentalidad muy orientada al cambio”, añade.
Davor subraya que "nos sentimos identificados con los valores de inclusión, diversidad y sostenibilidad. Aportamos inmediatez y visión digital. Somos una generación muy bien formada, con ganas de sentirnos importantes en el desempeño de nuestro trabajo”.
Creo que cada generación aporta diferentes valores a la entidad

Davor Cervilla
Gestor de Negocios en CaixaBankEn esta línea, también se expresa Itziar, que destaca: "Somos una generación digital, ambiciosa y creativa. Valoramos la salud mental, el acceso a la vivienda y el empleo juvenil. Buscamos un entorno innovador que reconozca el esfuerzo y permita desarrollar una carrera profesional con equilibrio entre vida y trabajo".
La Generación Z en CaixaBank no es el futuro, es el presente. Con perfiles diversos, formación sólida y una mirada crítica, estos jóvenes están llamados a transformar el sector financiero desde dentro. Como resume Davor: “Debemos hacernos valer, pero no más que otras generaciones, creo que cada una aporta diferentes valores a la entidad”.
Todas las generaciones suman y aportan su granito de arena y tal y como se expresa Itziar, uno de los valores profesionales que aprecia de otras generaciones es “la capacidad de no rendirse ni venirse abajo cuando las cosas no salen según lo planeado, ya que a nuestra generación le cuesta más asumir un “no” por respuesta o un fracaso”.