¿Cambiará la IA tu trabajo? Analizamos los empleos más expuestos y las habilidades que pueden impulsar tu carrera
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La IA no afecta al empleo de una sola manera. Puede automatizar tareas, complementar el trabajo humano, crear nuevas ocupaciones y reducir la demanda de determinados perfiles. El resultado dependerá de cómo la adopten las empresas, de la formación disponible y de la capacidad para rediseñar puestos y procesos.
¿Cómo afectará la inteligencia artificial a mi puesto de trabajo? Esta pregunta se la plantean cada vez más personas, no sin inquietud. Es comprensible: un estudio de Funcas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo en España estima que la adopción de la IA podría provocar una destrucción bruta de entre 1,7 y 2,3 millones de puestos de trabajo entre 2025 y 2035.
La cifra no representa puestos que vayan a desaparecer de forma automática, sino un escenario condicionado por el ritmo de adopción, la creación de nuevas ocupaciones y el rediseño del trabajo.
La influencia de la IA en el mercado laboral se contempla muy a menudo en términos de destrucción de empleo. Es cierto que pone en riesgo ciertas ocupaciones, pero también tiene la capacidad de democratizar el acceso a otras, de crear nuevos puestos de trabajo e incluso de impulsar aumentos de sueldo.
Que unos factores se impongan a otros dependerá, en gran medida, de cómo se planteen empresas y empleados la incorporación de estas tecnologías a su día a día.
Las cifras de Funcas que hemos visto anteriormente hay que ponerlas en contexto: ni todos esos empleos van a desaparecer en bloque ni la destrucción de puestos de trabajo será el único efecto de la IA en el mercado laboral español.
La exposición a la IA indica en qué medida las tareas de un puesto pueden verse afectadas por esta tecnología. No significa que la ocupación vaya a desaparecer: la IA puede automatizar algunas funciones, complementar otras o cambiar las habilidades necesarias para realizarlas.
De hecho, el mismo análisis estima en 1,6 millones las nuevas ocupaciones que se crearán en diez años, sobre todo en perfiles técnicos y de gestión de sistemas de IA.
Así, la pérdida neta se situaría en torno a los 400.000 empleos si se considera un escenario central. Por poner la cifra en contexto, en el segundo trimestre de 2026 había en España casi 22,8 millones de personas ocupadas, según la Encuesta de Población Activa del INE .
En este mismo sentido, el nobel de economía Philippe Aghion apuntó este verano que la inteligencia artificial supondrá una gran reorganización del empleo: la IA destruirá puestos de trabajo, pero creará otros nuevos de mayor productividad. Así lo aseguró este economista experto en el impacto de la innovación en la economía durante un encuentro del Cercle d’Economia en Barcelona .
Esto no es algo nuevo. Tal y como recuerda CaixaBank Research , la destrucción de puestos de trabajo por automatización tras la Segunda Guerra Mundial se vio compensada completamente por la aparición de ocupaciones nuevas.
Está por ver, eso sí, si la IA replica ese patrón y a qué ritmo lo hará, aunque empiezan a aparecer ya algunas señales significativas.
Aunque suene paradójico, parece que las profesiones con mayor potencial para aplicar IA están creando empleo a un ritmo mayor que las que, a priori, tienen menos oportunidad de hacerlo.
El Global AI Jobs Barometer de PwC constata una tendencia sorprendente: en España, las ofertas de empleo crecen más en ocupaciones expuestas a la IA que en las que menos lo están. No lo hacen igual en todos los perfiles: aumentan las relacionadas con ocupaciones susceptibles de ser potenciadas por la IA (16 %), pero hay menos para aquellas que pueden ser automatizadas (-6 %).
La última edición de este estudio concluye que las empresas que mejoran su productividad en mayor medida gracias a la IA no solo se dedican a reducir costes, sino también a potenciar el rendimiento de sus trabajadores y expandir su negocio.
Esto explicaría por qué, según el informe, crecen a mayor ritmo las plantillas de las compañías más expuestas a la IA que las de las que menos lo están e, incluso, por qué sus salarios aumentan con mayor rapidez.
También por qué la IA se puede convertir en motor de creación de empleo si se dedica a impulsar el crecimiento de las empresas y su expansión hacia nuevos mercados.
En esa línea, el propio Philippe Aghion considera que "la IA puede sustituir tareas , pero hay creación de empleo porque las empresas que la usan son más competitivas y productivas, y tienen mayor demanda de su producto". Así, estima que la IA aportará 0,68 puntos porcentuales cada año a la productividad de las empresas en una década.
CaixaBank Research enumera también los efectos que puede tener el aumento de la productividad que aporta la IA: menores costes, precios más bajos y mejores productos. Esto, al final, podría estimular la demanda y, por tanto, también la de trabajo.
El impacto de la IA en el empleo va más allá de la automatización y la sustitución de trabajadores. En muchos puestos, la tecnología asumirá tareas concretas y complementará el criterio de las personas, sin eliminar la ocupación completa.
Por eso, la adaptación no dependerá únicamente de adquirir conocimientos técnicos, sino también de reforzar la alfabetización en IA, el pensamiento crítico y las habilidades propias de cada profesión.
Tampoco supondrá que todos los perfiles que se demandarán en el futuro sean técnicos: empleos actuales pueden verse potenciados gracias a ella.
Se trata de saber encontrar oportunidades para sacar partido de esa transformación del mercado laboral que, muy probablemente, impulsará la inteligencia artificial.
No tiene mucho sentido competir con la tecnología por tareas que puede asumir. Al contrario: merece la pena centrarse en desarrollar aquello que tiene una sustitución más difícil, como las habilidades interpersonales o el pensamiento crítico.
El análisis de PwC concluye que competencias como la empatía, el criterio o la creatividad ganan relevancia a medida que la IA asume tareas más rutinarias. Trabajarlas puede marcar la diferencia para el futuro de tu puesto de trabajo.
Eso sí, no dejes de lado tus competencias tecnológicas: si la inteligencia artificial se va a integrar cada vez más en tu trabajo diario, es imprescindible que aprendas a utilizarla y, sobre todo, que encuentres maneras de sacarle partido. Convertirla en tu aliada te ayudará a ser más competitivo en el mercado laboral.
Si las empresas que usan IA para aumentar su productividad son las más dinámicas en ofertas de empleo y aumento de salarios, tiene mucho sentido que busques oportunidades laborales en ellas.
¿Cuáles son esas empresas? Las que se apoyan en la tecnología para abrir nuevos mercados, ofrecer nuevos servicios e innovar incluso más allá de su sector.
La inteligencia artificial tiene la facultad de democratizar puestos de trabajo, al facilitar el acceso a trabajadores no especializados. Eso sí, no es ahí donde se están produciendo más oportunidades laborales, sino en aquellas posiciones que la IA ayuda a especializar.
Según subraya PwC, los empleos profesionalizados por la IA crecen el doble de rápido que los democratizados y registran un incremento salarial el 42 % superior.
Esos empleos profesionalizados son los que automatizan tareas rutinarias y elevan la importancia de la experiencia humana. Hay ejemplos muy conocidos, como el de los reclutadores, que cada vez se centran más en negociar contratos que en filtrar CVs.
Incluso profesiones que se consideraban en serio riesgo de ser desplazadas por la inteligencia artificial se han vuelto más especializadas.
Los radiólogos se apoyan en la IA para automatizar tareas repetitivas y centrarse cada vez más en la interpretación de resultados, su integración con la historia clínica, el diagnóstico y el contacto con el paciente.
Los controladores aéreos trabajan con alertas predictivas que reducen su carga cognitiva y les liberan para la toma de decisiones en tiempo real.
Las posiciones de entrada en las empresas se encuentran entre las más expuestas a una IA que, poco a poco, asume las tareas más básicas en las empresas. Según el Foro Económico Mundial , casi dos de cada tres jóvenes trabajadores en Europa están empleados en ocupaciones con exposición media o alta a esta tecnología.
Muy probablemente, quienes empiezan su carrera laboral ya no harán tantas tareas básicas y repetitivas. En cambio, tendrán que desarrollar habilidades más propias de perfiles sénior, a juzgar por las que se exigen en las ofertas de empleo analizadas en el informe de PwC.
Liderazgo, pensamiento estratégico o toma de decisiones basadas en datos se asocian normalmente a perfiles con experiencia, pero cada vez se exigirán más a los junior.
Esto requiere un cambio de mentalidad tanto en los trabajadores de niveles iniciales como en las empresas, que deberán facilitarles una adopción rápida de estas habilidades senior.
Tal y como apuntaba Philippe Aghion hace solo unos meses , será necesario “rediseñar los trabajos para que la gente sea más polivalente y hacer que las empresas sean más flexibles”. Según sus palabras, "domar el caballo de la IA es posible" .
Para la redacción de este artículo se han consultado las siguientes fuentes


