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Ya somos 8.000 millones de humanos en el planeta, ¿es esto sostenible?

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El 3 de diciembre el mundo se une para reclamar una sociedad más inclusiva con las personas con discapacidad
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Dignidad, derechos y bienestar. Estos son los tres aspectos que promueve el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebra el 3 de diciembre.
Promovida por la ONU, esta efeméride se conmemora en todo el mundo con distintos eventos que buscan concienciar sobre los retos a los que se enfrentan cada día las personas con discapacidad.
La conmemoración de este día surgió con la Resolución 47/3 de la Asamblea de las Naciones Unidas.
Fue en octubre de 1992 cuando se aprobó esa resolución, que instaba a los Estados miembros a promover el día 3 de diciembre como una jornada para visibilizar a las personas con discapacidad y sus circunstancias.
De esta manera, el 3 de diciembre de 1992 fue el primer Día Internacional de las Personas con Discapacidad que se celebró a nivel mundial.
¿Por qué razón decidió la ONU poner en marcha un día mundial de la discapacidad?
En realidad, hay motivos de sobra por los que dedicar un día mundial a las personas con discapacidad, aunque los más importantes consisten en aumentar la visibilidad sobre los retos cotidianos que afrontan y reclamar una sociedad más inclusiva que ayude a mejorar su bienestar.
En el mundo vivimos más de 8.000 millones de personas. De ellas, más de 1.300 millones (16 %) convive con una discapacidad significativa. Ocho de cada diez, además, viven en países en desarrollo.
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Estos datos de la ONU dan una idea de la dimensión real de la discapacidad en el planeta y sus habitantes.
Se trata de una condición que afecta a las personas que conviven con ella de muchas maneras: desde una menor disponibilidad de oportunidades económicas a un peor acceso a la educación y tasas de pobreza más elevadas.
Según las Naciones Unidas, buena parte de estos problemas se deben a la falta de servicios que les ayuden a facilitar su vida, desde el transporte al acceso a la información o a recursos sanitarios: hasta la mitad de la población mundial con discapacidad no puede acceder a sanidad.
A estos condicionantes se unen la discriminación que sufren las personas con discapacidad en ámbitos como el laboral y la falta de leyes para protegerlas, algo habitual en muchos países del mundo.
Precisamente el tema central del Día Internacional de las Personas con Discapacidad de este año es fomentar sociedades inclusivas para impulsar el progreso social.
Crear sociedades justas que integren a todos sus ciudadanos es especialmente importante en el caso de las personas con discapacidad. ¿La razón? Ellas enfrentan obstáculos adicionales a la hora de integrarse en la sociedad.
La ONU recuerda que tienen más probabilidades de vivir en la pobreza, que siguen enfrentándose a la discriminación laboral y apunta a la cobertura desigual de los sistemas de protección social, entre otros hándicaps.
Con todo, se han dado pasos significativos para reconducir esta situación desde que en 1992 se instauró el primer día de la discapacidad. Hoy, hasta 193 países han firmado la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
El 3 de diciembre de 2025, la sede de la ONU acogerá un evento conmemorativo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad que se podrá seguir online desde cualquier parte del mundo.
En ese evento, se explorarán vías para crear sociedades inclusivas y se debatirán aspectos claves de la inclusión de las personas con discapacidad.
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La integración laboral es una de las grandes asignaturas pendientes de la sociedad con las personas con discapacidad. Los últimos datos del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo (ODISMET ) de Fundación ONCE apuntan que los avances en esta materia son todavía insuficientes.
Hoy, hasta el 64,5 % de este colectivo está inactivo: en diez años (2014-2023), su tasa de actividad apenas aumentó el 1,9 %.
En cuanto a la brecha de empleo, la situación es preocupante: la diferencia en este sentido entre personas con y discapacidad ha aumentado.
En 2023, la brecha alcanzaba los 40,5 puntos, cuatro más que los registrados diez años antes. El crecimiento de la tasa de empleo en este colectivo (+5,9 % desde 2014) no fue suficiente para cerrarla.
Otros indicadores relacionados con la precariedad laboral, la brecha salarial o el riesgo de pobreza apuntan que todavía queda mucho por hacer para lograr la plena integración de las personas con discapacidad en el ámbito laboral.
Esta es una realidad sobre la que conviene reflexionar. El día 3 de diciembre es el momento perfecto para hacerla patente y reclamar acciones que permitan avanzar.