ECONOMÍA CIRCULAR
Así lo hacían tus abuelos, así lo puedes hacer tú: reutiliza para ahorrar

Artículo
Más de 180.000 corales naranjas florecen entre Málaga y Granada gracias a un proyecto pionero de restauración ecológica
Tiempo de lectura | 3 min.

El coral naranja, cuyo nombre científico es Astroides calycularis, es una especie exclusiva del mar Mediterráneo. Su presencia, limitada a este ecosistema, lo convierte en un indicador clave de la salud marina en la zona. Actualmente, esta especie enfrenta serias amenazas provocadas por la actividad humana y el cambio climático.
Entre los factores más preocupantes se encuentran la contaminación del agua, el aumento sostenido de la temperatura marina y la expansión de especies exóticas invasoras.
En menos de tres años, el litoral entre Málaga y Granada ha sido escenario de una restauración marina de gran impacto a través de la recuperación de corales naranjas. Gracias a la instalación de dos arrecifes artificiales en el Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, se han rescatado y trasplantado más de 6.000 colonias de coral naranja y sembrado más de 4.000 larvas de la especie.
El resultado ha dado lugar a más de 180.000 corales vivos, lo que ha triplicado la biodiversidad en la zona y ha atraído a 90 nuevas especies marinas.
El proyecto, desarrollado por imagin y la Asociación Hombre y Territorio (HyT) a través del programa MedCoral, representa un modelo pionero de restauración ecológica con impacto medible.
En un contexto de amenaza por la contaminación y el cambio climático, la regeneración de ecosistemas como este se vuelve esencial para la salud de los océanos, que cubren el 70% de la superficie terrestre y actúan como sumideros de carbono.