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Las estafas mediante clonación de voz buscan confundir a la víctima y hacerle creer que habla con un ser querido para que entregue dinero o datos sensibles
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Descuelgas el teléfono y oyes la voz de tu hijo o de tu nieta: “¡Necesito ayuda!”. Es un escenario que pone los pelos de punta a cualquiera. Precisamente por eso también es el inicio de una estafa cada vez más habitual: la de las llamadas con voz clonada mediante herramientas de inteligencia artificial (IA).
El impacto de la IA en la sociedad es cada vez más palpable y, por desgracia, no siempre es beneficioso. La suplantación de identidad para realizar llamadas falsas con clonación de voz es un ejemplo de hasta qué punto los delincuentes pueden sacar partido de esta tecnología para engañarnos.
A continuación veremos qué es la clonación de voz, cómo funcionan los deepfakes de audio y qué podemos hacer para evitar estafas como estas en nuestro teléfono móvil. Al fin y al cabo, las señales para identificar una llamada falsa siempre están ahí, aunque no resulte fácil reconocerlas.
La clonación de voz con IA es una técnica que permite capturar ciertos rasgos de la voz de una persona a partir de un audio de ejemplo para reproducirla después.
Esto es mucho más sencillo de lo que parece: bastan tres segundos de audio para conseguir una voz clonada que dé el pego. Tanto es así, que una encuesta de McAfee desveló que hasta el 70 % de las personas que participaron en ella tuvieron problemas para distinguir una voz real de una clonada con inteligencia artificial.
Esta técnica no es mala en sí misma. De hecho, ayuda a personas con problemas de salud a comunicarse o permite recrear la voz de personajes históricos fallecidos.
En la otra cara de la moneda nos encontramos a los delincuentes, que clonan voces de personas para suplantar su identidad y llevar a cabo estafas mediante el teléfono móvil.
Generar un deepfake de audio para utilizarlo en una estafa es tan fácil como subir una muestra de pocos segundos a una herramienta online de clonación de voz. Para llevar a cabo sus estafas con IA, suelen seguir tres pasos:
A partir de ahí, los delincuentes pueden escribir pequeños guiones para que las herramientas de IA generen audios sueltos y cortos con la voz clonada, que después pueden enviar mediante apps del móvil como WhatsApp o utilizar en llamadas telefónicas.
También pueden hacerse pasar por un agente de una entidad financiera o cualquier otra persona de confianza para obtener datos personales o bancarios. Se han registrado incluso casos en los que se clona la voz de famosos para mover a las víctimas a realizar inversiones fraudulentas.
El INCIBE recoge un ejemplo real , en el que una mujer recibe una llamada de un número desconocido. Al descolgar, reconoce la voz de su marido que le dice: “¡Hola! No te puedo llamar, mándame un mensaje a este número”. La mujer se dio cuenta de que era una locución y le pareció tan extraño que llamó a su marido a su número de teléfono habitual. Él le confirmó entonces que no la había llamado y que habían intentado estafarla.
Detectar una voz clonada no es fácil. Además, cuanto más corto sea el audio, más complicado será distinguir si la voz es la de la persona que creemos o no.
Existen algunas señales para identificar un audio o una llamada falsa, como pausas o entonaciones poco naturales, así como narrativas repetitivas. Sin embargo, los delincuentes pueden recurrir a trucos como añadir ruido exterior para que sea más difícil identificar esos fallos.
Además, los estafadores suelen aprovecharse de la conexión emocional de la víctima con la persona a la que le han suplantado la identidad, apurándola para que actúe y provocándole nerviosismo. Así le resultará más difícil fijarse en los detalles
Por eso, la mejor estrategia para evitar estafas mediante llamadas falsas consiste en prevenirlas con medidas como estas.
El INCIBE te recomienda acordar con tus hijos y familiares o amigos de máxima confianza una contraseña o palabra clave que solo ellos puedan conocer. Pídeles que te la digan siempre que te llamen o te envíen un mensaje (de voz o escrito) para solicitarte ayuda o ante cualquier comunicación que pudiera ser sospechosa.
Es especialmente importante explicarle esto a las personas mayores, que suelen estar menos familiarizadas con este tipo de estafas.
Otra medida interesante que propone McAfee consiste en hacer preguntas durante la llamada como: “Dime cuándo es el cumpleaños de tu padre” o “¿Cómo se llama mi gato?”, que pueden descolocar al estafador y provocar que abandone su intento, o bien que necesite tomarse tiempo para generar una respuesta y hacer así una pausa antinatural que levante sospechas.
Las llamadas con peticiones extrañas que te empujan a actuar cuanto antes son muy peligrosas. Los delincuentes, además, cuentan con tu conexión emocional con la persona que suplantan para que actúes sin pensarlo demasiado.
Lo que debes hacer es precisamente lo contrario, es decir, pararte a pensar si quien te habla suena como debería y si lo que te pide es normal. Ante la más mínima duda, lo mejor es colgar sin hacer nada de lo que te piden, sobre todo si se trata de dinero, datos bancarios y personales, o entrar en un enlace.
No te dejes llevar por la urgencia o por la angustia. Antes de llevar a cabo una acción que te estén pidiendo, como una transferencia de dinero o revelar datos importantes, trata de comprobar siempre que quien te llama es quien dice ser.
Si familiares o amigos te llaman o te envían un audio sospechoso, llama al número de teléfono de la persona o al de alguien cercano que pueda conectarte fácilmente con ella para comprobar si, efectivamente, ha realizado la llamada para pedir ayuda. Y si te llaman del banco, contacta con la oficina a través de su número de teléfono habitual o correo electrónico.
Es mucho mejor escuchar un mensaje de voz que exponerse a las técnicas de ingeniería social que los delincuentes pueden desplegar en una llamada. Por eso conviene no responder llamadas de números desconocidos: con un mensaje es más fácil reflexionar y contactar con un ser querido de manera independiente.
Las redes sociales son una fuente de información para los ciberdelincuentes. Cuida tu contenido, restringe la información para que no sea pública y evita aceptar solicitudes de amistad de desconocidos.