FINANZAS PERSONALES
Ocho técnicas de ahorro para organizar mejor tu dinero

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Son muchas las técnicas de robo en cajeros automáticos desarrolladas hasta el momento. Actualmente estas son las tres más utilizadas:
Normalmente lo llevan a cabo parejas de delincuentes, que suelen elegir a personas mayores y aprovechar el momento en el que van a sacar dinero. La técnica consiste en que uno de ellos tira algo al suelo y avisa a la víctima haciéndole creer que es suyo. Mientras la víctima se agacha, los ladrones aprovechan para sustraer el dinero o cambiar su tarjeta por otra. Tal y como publica la cadena SER, en este segundo caso, uno de los ladrones ya se habría encargado de mirar el número secreto del cliente desde una posición estratégica.
Consejos:
En este caso, el ladrón ha colocado anteriormente en el cajero una falsa ranura que rentendrá la tarjeta y cuando la víctima esté en apuros, ofrecerá su ayuda. Es habitual que te pidan introducir el número secreto para intentar que salga la tarjeta. Pero cuando la víctima se haya rendido, pensando que el cajero se ha "tragado" su tarjeta, el ladrón habrá logrado su objetivo. El Ideal publicó hace unos meses unas imágenes que muestran un ejemplo, y la Guardia Civil publicó en su twitter este método de robo, advirtiendo a los usuarios.
Otra técnica consiste en la colocación de una barra con pegamento en la ranura que expulsa los billetes. Al igual que con la tarjeta, la víctima creerá que los billetes se los ha "tragado" el cajero y el ladrón solo tendrá que volver para recuperarlos.
Consejos:
Este método consiste en el robo de la tarjeta de crédito o débito, en el momento de una transacción, para clonarla después, copiando la banda magnética. Los ladrones colocan una micro cámara y un lector con los que obtienen el pin y la copia de la banda magnética. Una alternativa más elaborada es la colocación de un teclado falso encima del original que registra nuestro código secreto.
Consejos:
Pese a la sofisticación de estos métodos, algunos ladrones siguen recurriendo a la violencia para cometer sus robos. Por eso, si es posible, será mejor evitar los cajeros aislados, sin cámaras o mal iluminados, sobre todo por la noche.
Si pese a tener cuidado acabas siendo víctima de un robo, llama inmediatamente a tu entidad bancaria para informar de ello y cancelar las tarjetas. Y si se sospecha o se ha detectado algún elemento manipulado en un cajero, también es conveniente avisar a tu entidad o a la policía para evitar que otras personas caigan en el engaño.