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Bizum para menores de 18 años: pagas y pagos más sencillos

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Con alta adopción móvil y una estrategia colaborativa, el país avanza con innovación práctica y resultados medibles
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En el panorama fintech global, los focos suelen apuntar al Reino Unido, EE. UU. o los países nórdicos. Sin embargo, España avanza con paso firme hacia el futuro de los pagos, apoyándose en una alta adopción móvil, inversión constante en innovación y apuestas por la interoperabilidad.
Este liderazgo “silencioso” se traduce en productos que la gente usa a diario, en un sector que prioriza seguridad, experiencia de uso y colaboración entre banca y tecnología. Para fintechs y comercios, el mercado español es ya un referente de escala y de velocidad de ejecución.
La integración de soluciones digitales forma parte del ADN de la banca española: apps móviles y carteras digitales llevan años simplificando el día a día. Un hito claro es Bizum, con más de 28 millones de usuarios y más de mil millones de transacciones acumuladas, impulsando los pagos A2A.
Hoy, el 53% de las transferencias instantáneas del país ya se cursan vía cuenta a cuenta, prueba de que el usuario valora la inmediatez, la sencillez y la integración natural con la banca digital.
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El verdadero salto llega con los pagos transfronterizos instantáneos. La banca española fue la primera en Europa en adherirse al esquema One-Leg-Out Instant Credit Transfer (OCT/OLO Inst), que permite pagos al instante incluso cuando una de las partes está fuera de SEPA.
Así, consumidores y empresas pueden operar con Italia, Portugal o Andorra con la misma facilidad y seguridad que en España. Esto desbloquea valor en e-commerce internacional, remesas y liquidaciones interbancarias, históricamente lastradas por la latencia.
La tracción no es coyuntural: el mercado de pagos digitales en España se proyecta en 197,28 mil millones de dólares para 2025 y 304,02 mil millones para 2030. Regulaciones como PSD han acelerado la integración entre bancos y fintechs, facilitando servicios móviles de nueva generación.
La adopción es alta: en 2024, el 55% de los consumidores usó pagos instantáneos, tercera mayor tasa de la Eurozona, muy por encima de la media comunitaria del 15%. Detrás, una cultura de cooperación técnica y estándares robustos.
En 2025, se estrenó en España el fraccionamiento en compras con Apple Pay, ejemplo de colaboración banca-tecnología orientada a mejorar la experiencia del cliente. Este tipo de lanzamientos acelera la maduración del ecosistema y genera referentes que otras entidades y comercios pueden seguir. El resultado: más opciones de pago, más conversión y una propuesta de valor diferencial para usuarios digitales exigentes que esperan inmediatez y control.
Como pioneros en pagos digitales en España, hemos vivido y contribuido a la rápida evolución del ecosistema. Los códigos QR en más de 1,5 millones de TPV impulsan la interoperabilidad entre carteras y sistemas, tendiendo puentes entre el mundo de tarjeta y A2A.
“España avanza hacia uno de los primeros mercados europeos donde los pagos A2A podrían competir en volumen con las tarjetas; nuestro objetivo es facilitar esa transición de forma fluida, segura y transparente para comercios y usuarios”, afirma Jordi Nicolau, director de Pagos y Consumo de CaixaBank.
La seguridad es un pilar fundamental del modelo. Gracias a la inteligencia artificial y la analítica avanzada, la banca española redujo los intentos de fraude un 23% en el primer trimestre de 2025, reforzando la confianza en cada operación.
Este progreso demuestra que la innovación no solo transforma cómo pagamos, sino también cómo protegemos a los usuarios. Para comercios y fintechs, operar en un entorno con menor fricción y mayor protección se traduce en menos pérdidas y más crecimiento sostenible.
España está construyendo la infraestructura de pagos del futuro: pagos instantáneos transfronterizos, adopción masiva de soluciones móviles, y una cultura fintech pragmática y colaborativa.
Es una transformación consistente, quizá menos ruidosa, pero igualmente poderosa. Para quienes buscan crecer en Europa, España ofrece escala, velocidad y estándares de referencia.