EDUCACIÓN FINANCIERA
Las nuevas coronas danesas se fabrican en España: ¿desde cuándo y por qué?

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Hoy hace 87 años estallaba la crisis bursátil más devastadora de la historia: el crack del 29. El famoso Viernes Negro tenía lugar un colapso financiero que se prolongó el lunes y el martes negros. En menos de una semana, la cotización cayó 30.000 millones de dólares, una cifra diez veces mayor que el presupuesto público de los Estados Unidos, y precipitó el mayor hundimiento económico de la historia del país.
¿Cómo surgió esta crisis y qué lecciones podemos sacar de ella?
La Primera Guerra Mundial había situado a la potencia americana como gran proveedor de bienes del planeta, la industria crecía a un ritmo extraordinario gracias a la penetración de las teorías de Taylor y Ford, la población tenía acceso a muchos bienes de consumo y se instaló con fuerza la figura del pequeño ahorrador. Eran los felices años 20.
Este clima de confianza provocó que muchos de ellos compraran acciones en Wall Street. Los valores subieron un 90% hasta 1929, pero este crecimiento iba emparejado con una especulación bursátil; tanto, que las personas pedían créditos para invertir en bolsa.
Un año antes se produjeron los primeros síntomas: el consumo no aumentaba y las mercancías producidas se acumulaban en suelo norteamericano. La mañana del 24 de octubre de 1929, en Wall Street se pusieron a la venta 13 millones de títulos que no encontraron comprador. No se vendieron y el pánico se apoderó de los accionistas.
Tras el colapso, la Reserva Federal subió los tipos de interés, lo que provocó la caída del crédito y el cierre de muchas empresas, entre ellas los bancos. A la crisis también contribuyeron las medidas proteccionistas y la bajada de precios, que influyeron en la caída del comercio y la deflación. En 1932, la producción era un 40% menor que la de 1928.
De hecho, no fue hasta la II Guerra Mundial cuando se pusieron las bases de la recuperación. La política intervencionista de Theodor Roosevelt, conocida como New Deal, impulsó el aumento del gasto público e influyó en el bienestar social de la sociedad norteamericana, pero no sería hasta la década de los cincuenta, momento en que los países europeos recuperaron su capacidad de producción, cuando la economía alcanzó niveles anteriores a la crisis.
El del 29 no ha sido el crack más grande en términos absolutos, pero sí el de mayor poder transformador. ¿Qué lecciones sacamos de ello?
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