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María lleva tratamientos de bienestar a los pueblos de Castilla y León, acercando cuidado y esperanza a zonas rurales
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Las calles tranquilas y cada vez más vacías de muchos pueblos de Castilla y León esconden también historias de vida y de futuro. Una de ellas es la de María, esteticista de Aranda de Duero que, con una camilla plegable en el maletero y maletines llenos de material, recorre la Ribera para llevar bienestar a los vecinos de ocho municipios que ya forman parte de su rutina.
Su proyecto nació en plena pandemia. Con los negocios cerrados y muchos servicios parados, María vio que en los pueblos pequeños la gente se había quedado sin algo tan sencillo —y a la vez tan necesario— como un tratamiento de bienestar o estética.
Decidió mover ficha: se puso en contacto con doce ayuntamientos y ocho aceptaron la propuesta. Hoy le ceden un local con calefacción y agua caliente para que pueda trabajar en condiciones. “Al principio me daba miedo —admite—, pero poco a poco fui encontrando mi sitio”.

Desde entonces, visita cada uno de esos pueblos cada quince días. Atiende a sus clientes en los locales municipales, y cuando alguien tiene dificultades para desplazarse dentro del propio pueblo, acude a su casa.
Masajes, manicuras, pedicuras, limpiezas faciales, depilación o cuidados de la piel… servicios habituales en la ciudad que aquí se convierten en un pequeño acontecimiento. “Ya no soy solo la chica de los tratamientos; en muchos pueblos me consideran de la familia”, dice con una sonrisa.
María reparte su semana entre lo rural y Aranda. Tres días los dedica a recorrer los pueblos, y los otros dos colabora en un centro de estética en Aranda de Duero, el mismo en el que estaba antes de la pandemia. Ese equilibrio le ha permitido mantener sus raíces y, a la vez, crecer profesionalmente.
Su esfuerzo acaba de recibir un reconocimiento especial: el Premio A Mujer Profesional Autónoma de Castilla y León de CaixaBank.
“Es un orgullo enorme. A veces, cuando vas sola con tu coche y tu camilla, piensas que nadie ve todo lo que cuesta. Y que ahora lo valoren es muy especial”, confiesa.
A veces, cuando vas sola con tu coche y tu camilla, piensas que nadie ve todo lo que cuesta
María Vélez
Premio A Profesional Autónoma de Castilla y León de CaixaBankPara ella, ser autónoma en 2025 significa creer en una misma y levantarse cada día con la responsabilidad de sacar adelante un proyecto que depende solo de su constancia y de la confianza de sus clientes.
María lo resume con naturalidad: “Lo mejor es ver que la gente confía en mí, que me esperan. Y también la libertad de sentir que este proyecto es mío”.
Su historia refleja la de muchas mujeres que, desde ciudades como Aranda de Duero, construyen futuro en una Castilla y León de pueblos dispersos. Y demuestra que los sueños también pueden viajar en un coche, recorrer carreteras secundarias y florecer en los lugares más pequeños.
CaixaBank premia a las trabajadoras por cuenta propia en España que, como María, han sacado adelante un proyecto de éxito.