¿Qué puede mover los mercados a final de 2026? CaixaBank AM resume cuatro claves y los principales riesgos para las carteras
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CaixaBank Asset Management identifica cuatro claves para afrontar el cierre de 2026: la resiliencia del crecimiento económico, la búsqueda de calidad y plazos cortos en renta fija, una menor concentración en las carteras de renta variable y el retorno de los bonos como colchón ante posibles episodios de volatilidad.
Los mercados financieros afrontan la recta final del año con varios frentes abiertos, pero también con algunas variables que permiten mantener un cierto optimismo.
Entre los factores de incertidumbre destacan la elevada concentración de la renta variable en pocos valores y sectores, las dudas sobre la deuda pública, las decisiones de los bancos centrales y la incertidumbre geopolítica. Frente a ellos, la resiliencia del crecimiento y unos tipos de interés que vuelven a ofrecer rentabilidad permiten mantener una visión moderadamente optimista.
Así lo explican David Manso, director del área de Inversiones de CaixaBank AM, y Santiago Rubio, director del área de Estrategia de Inversión de CaixaBank AM, en una nueva edición de Visión de Mercados, en la que analizan la evolución del tercer trimestre y señalan las claves con las que afrontar los últimos meses de 2026.
La primera clave que destacan los expertos está en el crecimiento. Pese a las varias y variadas incertidumbres que rodean a los mercados, los datos muestran que la actividad económica continúa mostrando fortaleza lo que explica, al menos en parte, el comportamiento reciente de los tipos de interés.
“La buena noticia es que una parte del movimiento en los tipos de interés se explica porque el crecimiento está sorprendiendo por su resiliencia”, señala Santiago Rubio. El experto cita como ejemplos la cierta aceleración de la economía estadounidense y también la recuperación de Alemania en Europa.
“Desde el punto de vista del crecimiento, las cosas van bien. No se ven nubarrones en el horizonte”, resume.
El segundo foco está en la renta fija. El último trimestre ha estado marcado por la presión sobre los mercados de bonos, con la preocupación por los déficits públicos, los elevados niveles de deuda y las decisiones de los bancos centrales como telón de fondo.
Ante este escenario, desde la gestora la recomendación es clara: buscar calidad. En crédito, se ha reducido exposición ante unos diferenciales cercanos a mínimos históricos y se han concentrado las posiciones en emisores de mayor calidad. En deuda soberana, desde CaixaBank AM se muestra preferencia por España, Italia y Alemania, al tiempo que mantiene una mayor cautela con Francia.
La gestora también ha aprovechado el movimiento de los tipos para trasladar posiciones de muy corta duración hacia el tramo corto de las curvas, evitando los vencimientos largos, donde considera que la relación entre rentabilidad y riesgo resulta menos favorable.
“En nuestra opinión, las expectativas implícitas en el mercado de bonos de cuatro subidas de tipos para los próximos doce meses, tanto para la Fed como para el Banco Central Europeo, nos parecían excesivas y nos parecían una buena oportunidad de ir alargando un poco la duración de las carteras sin irnos al tramo largo de las curvas”, explica David Manso.
La tercera clave es la concentración de los mercados de renta variable. Aunque los índices globales han mostrado un buen comportamiento, las subidas han vuelto a estar muy concentradas en determinados segmentos, especialmente en Estados Unidos y en los valores relacionados con la tecnología y la inteligencia artificial.
Para reducir ese riesgo y reforzar la diversificación de carteras, CaixaBank AM mantiene su preferencia por Europa frente a Estados Unidos. Manso destaca que el mercado europeo presenta una composición más diversa y menos concentrada. La gestora también ha reducido su exposición a determinados mercados emergentes caracterizados por una elevada concentración.
“Ha sido un poco la forma de defendernos de una potencial vuelta a la página de la concentración”, explica Manso.
La cuarta clave aporta cierto margen para el optimismo. Tras años en los que unos tipos muy bajos dificultaban el papel de la renta fija dentro de las carteras, los niveles actuales permiten volver a obtener rentabilidad, mientras se espera a que se despejen algunas de las incertidumbres.
Santiago Rubio lo resume de manera sencilla: “Al final, en renta fija, con los tipos al 0 %, o aciertas con el movimiento o pierdes dinero, pero con los tipos al 3 %, te están pagando por esperar”. A su juicio, esta situación aporta “un colchón y una tranquilidad” que puede ayudar a las carteras a afrontar eventuales episodios de volatilidad durante los próximos meses.
Las carteras llegan, además, a este último tramo del ejercicio con rentabilidades positivas. A cierre del tercer trimestre, los tres perfiles diversificados analizados por la gestora acumulan retornos que van desde el 2 % del perfil más conservador hasta el 11 % del perfil con mayor peso en renta variable.
Habrá que esperar a ver si estas buenas cifras se mantienen de cara a lo que queda de año, ya que el escenario no está exento de riesgos. Solo por mencionar algunos, las distintas citas electorales, la situación geopolítica, la evolución de la inteligencia artificial, los resultados empresariales y la deuda pública seguirán marcando la agenda de los mercados.
Manso habla, de hecho, de una recta final que se parecerá más a “una carretera con alguna que otra curva”. Pero el mensaje de fondo de ambos expertos es constructivo: la resiliencia económica y el colchón que proporcionan los actuales tipos de interés pueden actuar de amortiguadores que permiten afrontar esas curvas desde una posición más favorable.


