Entrevista a Rahul Prakash, director de la Oficina de Representación de CaixaBank en la India
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El pasado mes de enero, la Unión Europea y la India confirmaron que habían alcanzado un Acuerdo de Libre Comercio (FTA, por sus siglas en inglés) entre ambos territorios. Un acuerdo que nace fruto de un largo proceso de negociaciones, que comenzaron nada menos que en 2007, y que ha avanzado a muy diferentes ritmos.
Ahora, con la satisfacción de haber alcanzado una postura en común, llegan las preguntas. ¿Es oficial ya este acuerdo? ¿Cuándo entrará en vigor? ¿Qué ventajas competitivas puede ofrecer a las empresas españolas que quieran hacer negocio en la India? Y, sobre todo, ¿cómo pueden acceder a dichas ventajas?
Para solucionar estas y otras dudas, hablamos con Rahul Prakash, director de la Oficina de Representación de CaixaBank en la India.
Se habla mucho del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y la India, pero también existe cierta confusión sobre su oficialidad. Para empezar ¿se trata de un acuerdo ya vigente?
El acuerdo se alcanzó el pasado 27 de enero, pero aún no está vigente. Aunque el entendimiento es total, este pacto debe ser ratificado por el Parlamento Europeo, así como superar los trámites internos en la India. Según los cálculos de ambas partes, cabe esperar que se firme a finales de 2026 y entre definitivamente en vigor a comienzos de 2027.
A nivel económico, ¿qué supone este acuerdo?
Hay dos datos que hablan por sí solos: la Unión Europea representa la segunda mayor economía mundial, mientras que la India es la cuarta. Entre los dos, alcanzan el 25 % del PIB global. El impacto económico va a ser muy notable y va a beneficiar las relaciones comerciales entre ambos territorios.
En líneas generales, ¿qué novedades podemos destacar?
El FTA entre la UE y la India es bidireccional. Por una parte, los aranceles del 96,6 % de las exportaciones de la UE a la India serán reducidos o directamente eliminados. Por otra, el 99 % de las exportaciones indias hacia Europa quedarán libres de dichos aranceles.
Hay varios ejemplos muy ilustrativos. Las bebidas espirituosas de la UE, que ahora mismo tienen un arancel en la India del 150 %, pasarán a un arancel del 40 %. Los vinos, del 150 % al 20 %. Y el aceite de oliva, los alimentos procesados, los zumos de frutas o la cerveza sin alcohol, cuyos aranceles actuales se mueven entre el 30 % y el 55 %, quedarán totalmente exentos.
¿Este acuerdo se aplica a todo tipo de productos? ¿O hay excepciones?
Hay ciertas excepciones, sí. Sobre todo, en los productos agrícolas que son susceptibles de liberalización: la carne de vacuno, la de pollo, el arroz, el azúcar, la leche en polvo, los plátanos o el ajo quedan fuera. Además, en caso de que algunas exportaciones impliquen dificultades, existe un mecanismo bilateral de salvaguardia que podría introducir novedades.
¿Las empresas españolas van a poder beneficiarse de este acuerdo?
Sí, y además de manera muy significativa. Que la mayoría de aranceles se reduzcan o se eliminen afecta directamente a sus costes de exportación, que bajarán de manera drástica. Va a generar un impacto en sectores esenciales de la economía española, como la automoción, la maquinaria o las industrias química y farmacéutica.
Las empresas españolas van a poder acceder a sectores en los que ya son líderes y a otros con alto potencial de crecimiento
Por no hablar del sector agroalimentario, que va a poder acelerar sus exportaciones de productos como el vino, el aceite de oliva, la panadería o la confitería. Si España ya es líder global en este tipo de productos, esto representa ir todavía más allá.
En paralelo, las empresas españolas también van a poder acceder a sectores con alto potencial de crecimiento y en los que ya son competitivas, como las energías renovables, las infraestructuras, la ingeniería o los servicios financieros.
Más allá de las cifras concretas, ¿qué supone para estas empresas a nivel estratégico?
Para empezar, implica acceder a un mercado muy grande en el que, ahora mismo, el mercado español tiene una presencia limitada, así que el potencial de crecimiento, como digo, es muy alto.
Además, les otorga una ventaja competitiva frente a compañías de países como Estados Unidos o China, que no tienen este trato preferencial con la India. Para cualquier empresa española, este acuerdo supone acceder a un nuevo corredor comercial, algo que, en un contexto global tan incierto como el que existe ahora mismo, es especialmente positivo.
A las empresas españolas, este acuerdo les da una ventaja frente a competidores de EEUU o China
España es un país, sobre todo, de pymes. ¿Van a notar ellas también esta oportunidad? ¿O será un terreno prácticamente acotado a grandes empresas?
Las pymes también lo van a notar, ya que el acuerdo incluye puntos de información para ellas, facilidades administrativas y una simplificación regulatoria. Al haber una normativa unificada, la fricción será mucho menor. En cualquier caso, cualquier empresa española que quiera establecer relaciones comerciales con la India puede apoyarse en la Oficina de Representación de CaixaBank en Nueva Delhi.
Hablemos precisamente de esa Oficina de Representación. ¿Por qué decide CaixaBank establecerse en la India?
No es algo nuevo, precisamente. CaixaBank abrió su Oficina de Representación en el país hace 15 años, en 2011, apostando ya por ser una plataforma estratégica para apoyar las relaciones comerciales entre ambos países. Desde entonces, somos un socio clave para las compañías que operan en los dos mercados.
¿Qué ofrecen a estas empresas?
Para empezar, dos cosas que son muy difíciles de conseguir. La primera es un entendimiento cultural. Nuestra Oficina cuenta con tres profesionales locales y un expatriado español, así que tenemos todo el conocimiento necesario para operar en estas relaciones comerciales: inteligencia de mercado, contexto económico, normativas de ambos países, entorno empresarial, etc.
CaixaBank ofrece a las empresas españolas el entendimiento cultural de la India y el acceso a sus principales agentes económicos
La segunda es el acceso institucional. Para la Oficina de Representación de CaixaBank en Nueva Delhi operar en ambos territorios no solo no es algo nuevo, sino que, de hecho, es el día a día. Aparte de conocer todo el entorno regulatorio de primera mano, tenemos una red de contactos institucionales y corporativos a nivel local.
Con estos dos ingredientes –que, como digo, no son nada sencillos de conseguir–, la Oficina de Representación, y en coordinación con los equipos especializados en comercio exterior de CaixaBank en España y con el resto de la red internacional de CaixaBank CIB, acompañamos a todas las empresas para facilitar las iniciativas comerciales, financieras y de inversión. Además, ofrecemos un apoyo especial a aquellos proyectos sostenibles e innovadores que están alineados con los estándares ESG.
Imaginemos que una empresa española quiere hacer negocios en la India y su discurso le encanta, pero necesita información más concreta. ¿Hasta qué punto se implica CaixaBank en su día a día? ¿Qué labores concretas puede ofrecerle?
En primer lugar, algo esencial para cualquier compañía: nos encargamos de asistirle al abrir una cuenta y negociar las condiciones financieras con bancos locales. También realizamos actualizaciones periódicas sobre cada operación y les damos nuestro apoyo en caso de que haya incidencias operativas o documentales.
Si la empresa quiere acceder a financiación, le identificamos oportunidades en este sentido, al mismo tiempo que le apoyamos con el Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) del Gobierno español, con el crédito de comprador, con el confirming internacional y con otros servicios de comercio exterior.
Si así lo desean, además, podemos darles asesoramiento sobre condiciones políticas, económicas, regulatorias o sectoriales, así como abrirles las puertas de instituciones, empresas u otros agentes económicos de la India con los que quieran relacionarse.
Todo esto puede sonarle muy bien a cualquier empresa, pero ¿hay datos que respalden la labor de la Oficina de Representación de CaixaBank en la India?
No es casualidad que CaixaBank lleve 15 años en la India; en este tiempo, nos hemos convertido en un aliado estratégico para las empresas españolas e indias. Y si hablamos de cifras concretas, en 2025 alcanzamos una cuota de mercado del 56,6 % en créditos documentarios de exportaciones España-India, del 31 % en créditos documentarios de importación y del 55 % en avales gestionados entre ambos países.
En 2025 alcanzamos una cuota de mercado del 56,6 % en créditos documentarios de exportaciones España-India y del 55 % en avales entre ambos países
Estas cifras hacen que, para cuando entre en vigor el acuerdo comercial entre la UE y la India, CaixaBank aumente todavía más el lugar destacado que ya ocupa como socio financiero de referencia.
Imagínese que tiene delante a un pequeño, mediano o gran empresario español que está sopesando la opción de hacer negocio en la India, pero no acaba de decidirse. ¿Qué le diría?
Si alguien tiene delante la oportunidad de acceder a la cuarta mayor economía del mundo, ¿cómo no va a intentarlo?
Recordemos varias de las cosas que he ido comentando: es un mercado muy potente, en clarísimo crecimiento, que está apostando tanto por los sectores innovadores (renovables, infraestructuras, ingeniería...) como por aquellos tradicionales en los que España ya es líder mundial (aceite, vino, agroalimentación en general...), ha reducido o eliminado casi todos sus aranceles, está abierto a una relación comercial estrecha y duradera…
En este contexto, cualquier empresa española que quiera seguir creciendo debería, cuando menos, planteárselo muy seriamente. El acuerdo comercial entre la UE y la India abre un mercado gigante a las empresas españolas.


