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¿Tienes una empresa y las reseñas falsas dañan tu reputación online? Así puedes protegerte

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Poner en marcha una empresa requiere de una serie de trámites y procesos que dependen del tipo de negocio que quieras desarrollar y de sus objetivos.
Si quieres lanzarte a la aventura del emprendimiento, pero no sabes por dónde empezar, quizá esta hoja de ruta te ayude a sentar las bases de tu proyecto.
Para que la idea sobre la que nace y se sustenta tu negocio sea innovadora, necesitas salir de lo establecido y adelantarte al futuro.
Antes de iniciar tu camino, busca un nicho de mercado en el que puedas operar y piensa si tu negocio aportaría valor. También puedes hablar con los futuros compradores y detectar cuáles son sus necesidades para intentar cubrirlas con tu producto o servicio. Aprovecha tus cualidades y explota tu talento para hacer aquello que mejor se te da.
Si te falta inspiración, puedes encontrarla en los grandes empresarios. Estudia cómo comenzaron en el mundo de los negocios y saca tus propias enseñanzas de ello para poder aplicarlas en tu futura empresa.
Y recuerda que ser emprendedor tiene mucho de creativo: Mark Zuckerberg quiso llevar el anuario escolar y terminó creando Facebook y John Shepherd-Barron se inspiró en las máquinas expendedoras de chocolatinas para crear el cajero automático.
Uno de los aspectos más importantes a la hora de arrancar un proyecto es ponerse unas metas realistas. Por eso te recomendamos preparar un plan de negocio paso a paso que incluya los objetivos de tu empresa y establezca una estrategia para conseguirlos.
Tienes que tener claro que montar tu propio negocio requiere que realices un estudio de mercado que te asegure su viabilidad. Realizar esta investigación te ayudará a entender el sector en el que vas a operar y a recibir un feedback profesional y apropiado.
También puedes hacer uso del benchmarking, que te permitirá evaluar los productos y servicios de las organizaciones exitosas y estudiar su clave del éxito. Analizar la competencia puede arrojar algo de luz sobre la razón de sus grandes ingresos. Escoge a aquellas empresas que en otro tiempo se vieron en tu posición y toma como referencia e inspiración su andadura.
Todo este proceso puede verse reflejado en un plan de viabilidad empresarial. Se trataría de analizar los aspectos más importantes de tu negocio desde los inicios hasta la puesta en marcha real y considerar si son sostenibles en el tiempo.
Es necesario realizar un análisis preliminar, evaluar la demanda que existe en el mercado para tu futuro producto o servicio, la competencia y los desafíos, decidir si se quiere contratar a un consultor o a expertos y, por último, establecer un programa jerarquizado que resuma tu negocio.
Dependiendo de la definición de tu empresa tendrás que decidir qué forma jurídica es la que más te conviene. Ya seas trabajador autónomo, Sociedad Limitada, Laboral o Cooperativa, la decisión ha de ser estudiada y consultada con exhaustividad, a ser posible bajo supervisión profesional y ajena que aporte una perspectiva alejada del proyecto.
Hay diversos factores que condicionarán tu elección:
Si sigues estos cinco pasos podrás levantar los primeros cimientos de tu empresa. El sueño de convertirte en emprendedor está un poquito más cerca.
