EDUCACIÓN FINANCIERA
Nuevos desafíos profesionales: tres factores clave para decidir con criterio

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La presencia de mujeres en puestos directivos ha aumentado en los últimos años, aunque quedan asignaturas pendientes
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Una de las grandes revoluciones que han tenido lugar en España en el último siglo ha sido la educativa, especialmente en el caso de las mujeres. Hoy, España dispone de más talento femenino capacitado que nunca para ocupar posiciones de liderazgo.
Las mujeres piden paso en los puestos directivos y consejos de administración, así que España se ha ido adaptando a una realidad inimaginable hace solo unas pocas décadas.
Es una gran noticia a todos los niveles. Esta realidad no solo tiene el potencial de mejorar las condiciones de vida de las mujeres españolas, sino también el de favorecer una transformación empresarial en el que compañías e instituciones mejoren su desempeño.
La participación activa de mujeres en todos los niveles contribuye a construir entornos más inclusivos, donde se valoran todas las voces y se promueve el talento sin sesgos.
Ya hace años que las mujeres son mayoría entre las personas que finalizan sus estudios universitarios en España. Concretamente, fueron el 60,4 % en 2023 entre egresadas de grados y másters.
De hecho, el peso de las mujeres sobre el total de egresados (estudiante que ha finalizado sus estudios y sale del centro docente) no ha parado de aumentar: en diez años ganó algo más de tres puntos porcentuales.
En ciertas franjas de edad, las mujeres españolas destacan por su nivel de formación frente al resto de las europeas. Así, en el año 2023, el 56,2 % de las mujeres de 30 a 34 años alcanzaron un nivel de formación correspondiente a educación superior en España, más de seis puntos porcentuales que la media de la Unión Europea (49,4 %).
Este avance en la formación académica no solo refleja una evolución positiva en términos de igualdad de oportunidades, sino que amplía significativamente las oportunidades de acceso de las mujeres a posiciones de responsabilidad.
Esta tendencia contribuye a que España disponga cada vez de más talento femenino disponible para ejercer tareas de alta dirección u ocupar puestos en consejos de administración.
¿Cómo se ha adaptado el país a esta nueva realidad? Lo cierto es que está experimentando una importante transformación empresarial en la que las mujeres son protagonistas.
La presencia de mujeres en puestos de poder públicos y privados no ha dejado de aumentar a lo largo de los años. Los datos referentes a grandes compañías y Administración General del Estado (AGE) así lo reflejan. De hecho, los consejos de administración con mujeres son cada vez más habituales.
Según datos del Instituto Europeo para la Igualdad de Género , en los últimos años la presencia femenina en el conjunto de Consejos de Administración de las empresas que forman parte del Ibex-35 ha aumentado considerablemente, pasando de menos del 20% en 2016, a casi el 40% en el año 2024.
Además, el informe Women in Business 2025 de Grant Thornton sitúa a España por encima de la media europea en ocupación de puestos directivos por parte de mujeres (38,4 % en España frente al 34,6 % de la UE).
Al observar estos datos hay que tener en cuenta la Ley de Paridad aprobada en España en 2024, que promueve la igualdad de género en los consejos de administración y alta dirección de las empresas, así como en instituciones públicas. Esta norma establece que los órganos rectores en compañías cotizadas deben tener, como mínimo, el 40 % de personas del sexo menos representado.
No es el único factor que rema a favor de la presencia de mujeres en puestos directivos. Otros como los programas de mentoría dirigidos a mujeres, formación específica en liderazgo o medidas para mejorar la conciliación familiar también han aumentado su popularidad en las empresas españolas.
Esta conjunción de factores hace esperar que, en los próximos años, las mujeres ganen presencia en posiciones de liderazgo en España a un ritmo mayor del observado hasta ahora. Junto a ellas, llegarán ventajas para las propias organizaciones.
Según el informe The Business Case for Change de la Organización Mundial del Trabajo, la mayoría de las empresas que fomentan la paridad en puestos directivos reportan aumentos de beneficios de entre el 10 % y el 20 %.
La consultora McKinsey & Company también aporta datos en este sentido: las empresas que promueven la diversidad de género en sus equipos directivos tienen el 39 % más de probabilidades de obtener mejores resultados financieros.
Aunque los indicadores sobre presencia de mujeres en puestos directivos son positivos, existen todavía algunas asignaturas pendientes en España respecto a esta cuestión.
Los datos muestran que el país todavía tiene un amplio margen para responder a la alta capacitación real de su talento femenino. Aunque los consejos de administración con mujeres son cada vez más, su acceso a puestos clave sigue siendo limitado, especialmente en aquellos roles con mayor poder de decisión, visibilidad estratégica y responsabilidad financiera o en sectores que siguen siendo ocupados mayoritariamente por hombres.
¿Qué pueden hacer las empresas que deseen aumentar la presencia de mujeres en sus órganos directivos? El informe Women in Business 2025 apunta que las políticas que mejor están funcionando en España para aumentar el número de directivas son los bonos vinculados a objetivos de diversidad para empleados y ejecutivos, las mentorías, la conciliación familiar y el networking continuo.