EMPRENDIMIENTO
Retrato de la empresa familiar: es el 39,7% del total, pero genera el 61,2% de la riqueza

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El agotamiento del agua dulce, la lluvia ácida, el aumento de la acidez de los suelos, la contaminación atmosférica… son solo algunos de los problemas que acechan actualmente a nuestro planeta. Sobre esta problemática, y sobre la urgente necesidad de paliar estos fenómenos, trataba la campaña de las Naciones Unidas de este pasado 5 de junio en el Día Mundial del Medio Ambiente, una jornada dedicada a sensibilizar a la población mundial en materia de sostenibilidad y medio ambiente.
Más allá de la acción individual, un actor clave y decisivo son las empresas y su impacto en la naturaleza. Así queda de manifiesto en el cuaderno “Medioambiente: desafíos y oportunidades para las empresas”, elaborado en el marco de la Cátedra de CaixaBank de Responsabilidad Social Corporativa.
En él se expone la importancia de incorporar en las compañías la responsabilidad medioambiental y los beneficios que esta conlleva: “La responsabilidad medioambiental, además de ser un deber legal y moral para las empresas, redunda en el beneficio de la entidad, pues conlleva la introducción de una estrategia y una filosofía de gestión que multiplica la eficiencia y promueve la implicación de todas las partes interesadas”.
Pero ¿de qué manera pueden las empresas incluir esta filosofía en su día a día? El Cuaderno 33 nos acerca seis claves para integrar las preocupaciones ambientales en la gestión empresarial:

La Cátedra CaixaBank de Responsabilidad Social Corporativa, que el pasado noviembre celebró su décimo aniversario, es un proyecto de colaboración de CaixaBank con el IESE que tiene como objetivo principal fomentar, promocionar y divulgar conocimientos sobre la RSE (responsabilidad social empresarial) tanto a nivel académico como profesional. Desde entonces ha desarrollado un intenso trabajo académico, con publicaciones en revistas internacionales y obras científicas colectivas.