La capitana y la joven promesa hablan de oportunidades, relevo generacional, expectativas y el reto de volver a un Mundial
Tiempo de lectura | 7 min.

Pertenecen a dos generaciones diferentes del baloncesto español, pero tienen mucho en común. Alba Torrens e Iyana Martín comparten el vestuario de la selección española en el Mundial de Baloncesto Femenino y también una misma manera de entender la competición.
Cuando la actual capitana de la selección ganaba una Euroliga, la joven promesa cumplía cinco años. Sin embargo, comparten vivencias: ambas salieron de sus casas cuando eran adolescentes para perseguir su sueño, han aprendido a convivir con las expectativas y han tomado recientemente decisiones que pueden parecer sorprendentes.
Su conversación con Marta Fernández en el tercer capítulo de la segunda temporada de ‘Creemos en el baloncesto’ ofrece una mirada que va más allá de la cancha. Hablan de oportunidades, expectativas y madurez, pero también de cómo una carrera deportiva se construye aprendiendo cuándo avanzar y cuándo detenerse.
Las dos jugadoras tuvieron que tomar muy pronto una decisión determinante. A los 14 años dejaron sus hogares en Mallorca y Asturias para trasladarse a Barcelona e incorporarse al programa de alto rendimiento Siglo XXI.
Torrens y Martín no dudaron en aprovechar su oportunidad cuando eran adolescentes, con el apoyo de sus familias. Eso sí, los años también les enseñaron que, en ocasiones, lo mejor es decir que no.
Este mismo verano, Iyana Martín renunció a la WNBA. Fue séptima en el draft, pero supo reconocer que aún no era su momento para mudarse a Estados Unidos.
“Este año ha sido muy exigente para mí a nivel de cabeza. Necesitaba descansar”, confiesa Martín. Escucharse, saber lo que necesitaba y no dejarse llevar por la presión externa le permitieron, en su lugar, llegar en buenas condiciones a la selección.
Torrens tomó también una decisión sorprendente a comienzos de 2026 cuando, tras ganar la Liga con el Valencia Basket, decidió volver a Mallorca para jugar en Liga Femenina Challenge con Azulmarino y ayudarlo a ascender.
Tampoco ella se arrepiente de su decisión. “Decidí parar y escuchar”, coincide Torrens. Pese a las expectativas, tomó la decisión que sentía que era buena para ella. “Mi línea roja era que no quería hacer nada que no me hiciese mucha ilusión”, asegura.
La experiencia y la juventud pueden aliarse dentro de un equipo para ayudar a sacar lo mejor de él.
Lo saben bien en una selección española que ha experimentado recientemente un importante cambio generacional. Lo ha hecho con la incorporación de jugadoras muy jóvenes que han sabido “dar un golpe en la mesa en el pasado Eurobasket” pese a las dudas que pudiera generar ese cambio, tal y como recuerda Iyana Martín.
Las dos jugadoras creen que ese carácter que demostró la selección en el Eurobasket femenino de 2025 es una de sus mejores bazas para este Mundial de Baloncesto Femenino.
“Creo que tiene muchísimo valor lo que se hizo y la clave fue que se hizo como equipo. Eso es lo que queremos ahora: volver a ilusionarnos, tener humildad y saber dónde vamos”, resume Torrens.
¿Cómo se reconocen esas dos generaciones que ahora suman fuerzas para asaltar el Mundial? Alba Torrens define a Iyana Martín como una jugadora con talento y una madurez competitiva poco habitual.
Sobre todo, pone el foco en la capacidad de Martín para transformar el entorno. “Ella brilla y nos hace brillar. Estás en la pista y tienes que girarte a ver ese gesto, ese movimiento… No te deja indiferente”, indica Torrens.
Por su parte, Martín encuentra en Torrens una combinación de magia, pasión y serenidad. “Yo la he visto jugar desde pequeña y sigue transmitiendo lo mismo. Pasan los años y juega con la misma ilusión. Y esto a las demás nos inspira a creer en nosotras mismas, nos aporta seguridad”, asegura.
Pese a la ilusión que despierta esta selección de cara al Mundial, Martín subraya la importancia de no vivir de lo conseguido hasta ahora y de no intentar satisfacer permanentemente a quienes opinan desde fuera.
“Debemos refugiarnos en lo que pensamos las unas de las otras y en lo que queremos del equipo, no centrarnos en lo de fuera”, aconseja. Para ella, el rendimiento del equipo no puede depender de una búsqueda imposible de aprobación.
Desde su experiencia, Torrens tiene muy claro cómo hay que afrontar esta Copa Mundial de Baloncesto Femenino. “Debemos centrarnos más en qué podemos hacer, que creo que es lo que estamos haciendo: en el día a día, en prepararnos, en trabajar, ver qué se puede mejorar”, enumera.
Es un trabajo duro, pero es esencial cuando se juega ante las mejores selecciones y jugadoras del mundo. “Tenemos que ganarnos cada pequeño paso para conseguir lo que queremos”, concluye la capitana.


