Nota de prensa

“Las instituciones financieras son clave para alcanzar los acuerdos de París”

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Celebración del encuentro "Inversión de Impacto centrada en el cambio climático”

• El director corporativo de Gestión del Riesgo Medioambiental de CaixaBank, Xavier Fortuny, participa en una mesa de debate en el marco de la COP25

Las entidades financieras que apuestan por la inversión de impacto, aquella que persigue el retorno social y medioambiental medible para solucionar la creciente preocupación sobre el proceso de cambio climático, serán “clave para alcanzar los acuerdos de París y una transición justa”, ha asegurado Xavier Fortuny, director corporativo de Gestión del Riesgo Medioambiental de CaixaBank, en una mesa redonda en el marco de la XXV Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25) que ha abordado el futuro de las finanzas sostenibles.

Durante la segunda semana de la COP25 los responsables de medio ambiente de las partes implicadas trataron de pulir los detalles tras días de continuas negociaciones en torno a los asuntos más polémicos. Entre ellos, el ya famoso artículo 6 del Acuerdo de París, que regula cómo funcionan los mercados de carbono, un recurso del que muchos Estados, sobre todo del este de Europa, tienen una alta dependencia.

En este contexto, y bajo el título "Inversión de Impacto centrada en el cambio climático”, se celebró un encuentro organizado por Foro Impacto, moderado por el cofundador de UnLtd  Spain, José Luís Ruíz de Munain, y que contó con la participación del artista plástico israelí Eyal Gever; el responsable de integración de créditos sostenibles de Robeco, Guido Moret; la directora ejecutiva de TriCiclos, Verónica de la Cerda, y con el director corporativo de Gestión del Riesgo Medioambiental de CaixaBank, Xavier Fortuny, de CaixaBank.

Fortuny señaló que, al igual que el riesgo de crédito, operativo o de mercado, el riesgo climático o ambiental debe “ser integrado en el día a día de la gestión” de las entidades financieras, ya que, en una situación de cambio climático solo podemos gestionar lo que podemos medir y cuantificar. Un problema, destacó, “es la diferencia de plazos que se consideran para las previsiones de requerimientos de capital y provisiones, que suelen proyectarse entre 1, 3 o 5 años, máximo, mientras que los plazos en los que se materializarían significativamente los riesgos de cambio climático serán a 10, 20 o más años. No obstante, los riesgos climáticos se deben tener en cuenta en los planes estratégicos de las entidades para alinear el corto-medio plazo con el largo”.

En este ámbito, el análisis de escenarios por el cambio climático contribuye al proyecto en el que está trabajando el TCFD (Task Force on Climate Financial Disclosure) de UNEP FI (United Nations Environmental Programme Finance Initiative), donde participa CaixaBank con otras entidades financieras para crear una metodología común para el análisis de escenarios, principalmente.

También comentó Fortuny que “se necesita una taxonomía común, puesto que la taxonomía de la Comisión Europea está centrada principalmente en el negocio verde, sin abarcar el marrón, y es más aplicable en grandes inversores/empresas y menos para inversores y empresas pequeñas y medianas”. Asimismo, la taxonomía de la Comisión Europea no está pensada para las carteras de crédito de los bancos, por lo que CaixaBank participa también en otro Grupo de Trabajo de UNEP FI para aclarar y definir una taxonomía aplicable para todo tipo de inversores y empresas, también para el sector bancario.

El responsable de riesgos y oportunidades medioambientales de CaixaBank señaló que “cada vez más clientes grandes, al pedirnos un préstamo, manifiestan interés en mejorar su eficiencia ambiental para obtener mejoras en el coste crédito”.

Finalmente, Fortuny subrayó la reciente emisión de CaixaBank “de un bono social que tiene claramente un impacto en temas de pobreza y creación de empleo”. Este bono, dotado de 1.000 millones de euros, fue presentado en Londres, París, Francfurt, Amsterdam, Helsinki y Copenhague.

Por su parte, el responsable de integración de créditos sostenibles de Robeco, Guido Moret, destacó que “tradicionalmente, se ha pensado que, si se priman los beneficios sociales o ambientales a la hora de invertir, no habrá retorno financiero, pero eso no es verdad ahora que afrontamos la crisis climática”. En línea con su compañera de panel, la CEO de TriCiclos, Verónica de la Cerda, aseguró que “aunque el cambio climático ya está teniendo impactos en el presente, el problema requiere establecer objetivos a largo plazo y una metodología común para que empresas grandes y pequeñas puedan alcanzar estas metas.

El encuentro contó también con la participación del artista israelí Eyal Gever, que ha ayudado a empresas a mejorar su imagen a través del arte, “en vez de apostar por campañas de marketing”. Esta estrategia ha demostrado su efectividad, sobre todo después de ser “el primer escultor que coloca sus piezas en el espacio”. Esta colaboración, impulsada por la NASA, y por nombre “laugh” (risa en inglés) consistió en esculturas producidas por una impresora 3D a partir de los parámetros sonoros de la risa de los participantes

La cita estuvo organizada por Foro Impacto, una entidad que promueve, cohesiona y cataliza el cambio hacia una economía con impacto social positivo. Según su director José Luís Ruíz de Munain, “busca movilizar el capital filantrópico a través de aquellas compañías que quieren ayudar a resolver los impactos de la crisis climática a través de la inversión”.

 

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