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Reportaje

Una mirada a la historia de nuestro baloncesto

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Una exposición fotográfica impulsada por CaixaBank repasa 82 años de Copas del Rey

Fernando Martín (Real Madrid) y Audie Norris (FC Barcelona), en uno de sus históricos duelos bajo el aro.

El ambiente de un partido de baloncesto es muy intenso. Pocos deportes son capaces de generar una atmósfera tan vibrante. Tal vez sea esa cadencia temporal de segundos y jugadores corriendo, tiempos muertos y tiros libres la responsable de que los corazones de los aficionados a este deporte latan a otro ritmo. O tal vez sea ese ánimo festivo del que se contagian las gradas.

La pasión que reina en una cancha de baloncesto es única. Si, además, esa cancha alberga una final de la Copa del Rey, los pulsos ya se disparan desde el mismo momento del sorteo. ¿Cómo pasar el tiempo hasta entonces? Un paseo por la historia de esta competición, la más antigua de este deporte en España, parece una gran idea para ir abriendo boca.

La historia de 82 Copas

Toda esa magia de las finales de la Copa del Rey no es un fenómeno reciente. Al contrario: en 1933 se comenzó a disputar y, desde entonces, este torneo se ha convertido en uno de los más esperados e influyentes del panorama deportivo español.

La presente edición, cuya final se celebrará entre los días 14 y 17 de febrero en Madrid, ha tenido 82 precursoras. CaixaBank propone un recorrido audiovisual por todas ellas en una exposición fotográfica y de vídeos con los momentos más impactantes que se celebra en CaixaForum Madrid hasta el 17 de febrero. Un excelente contexto para comprender bien lo que se vivirá en febrero, cuando ocho equipos se dispongan a encender las gradas una vez más. Al mismo tiempo, los visitantes podrán ver in situ el preciado trofeo.

Estos son algunos de los testimonios gráficos y visuales que se exhiben en CaixaForum y que ayudarán a aficionados y no iniciados a descubrir por qué la Copa del Rey de Baloncesto es tan especial.

1933 Los pioneros

Toda una final de Copa disputada en los jardines interiores de un edificio. Los inicios del baloncesto en España tenían poco que ver con la actualidad. Todo era tremendamente amateur, de manera que los partidos se celebraban en lugares como pistas de tenis o frontones con suelo de cemento.

El Rayo Madrid se impuso al Real Madrid Baloncesto en esa primera edición, celebrada en 1933 en el jardín del antiguo cine Goya. Dos años antes, el club merengue había fichado a sus primeras estrellas con un anuncio en el diario ABC que decía: “Se ruega a todos los señores interesados en la práctica de este deporte pasen por la secretaría del club, Caballero de Gracia, 15, para recibir instrucciones”. Así era el tatarabuelo del draft de la NBA y del mercado de fichajes actual de la ACB.

Años 70. Derbis madrileños y un mito de las canchas

Durante los años 70, los derbis entre el Real Madrid Baloncesto y el Estudiantes fueron una constante y así se refleja en el recorrido gráfico por la historia de la Copa del Rey de baloncesto que realiza CaixaBank.

En línea con el morbo que suelen levantar estos partidos, nos encontramos una curiosa imagen con su historia detrás. José Ramón Ramos, un talentoso base formado en el Ramiro de Maeztu, jugó con el Real Madrid Baloncesto durante seis años antes de volver al Estudiantes. Aquí lo vemos con la camiseta del equipo merengue en una semifinal de Copa contra su alma máter a principios de los 70.

También en los años 70 se despedía de la Copa uno de los primeros grandes mitos de los banquillos. Pedro Ferrándiz dejó el Real Madrid en lo más alto, después de proclamarse vencedor con este club de 11 ediciones desde 1960. En la imagen se ve cómo sus jugadores lo auparon tras ganar su última final en 1975.

Kevin Magee lideró al CAI Zaragoza hacia el título de Copa en 1984

1983-84. Primera final de la ACB… con sorpresa

Casi a mediados de los años 80, la Copa había llegado a una especie de punto muerto. La Liga eclipsaba a la competición decana, que parecía un coto privado para Real Madrid y Barcelona. Entre los dos clubes acaparaban 31 títulos. Sin embargo, en la temporada 1983-84 la ACB se encargó de su organización e implantó un sistema de final en el que se enfrentaban cuatro equipos en una única sede y que podían contar con dos jugadores extranjeros. El objetivo era lograr una competición más espectacular.

Zaragoza acogió esa primera final, con el CAI como equipo anfitrión. La afición zaragocista respondió masivamente al reclamo de la ACB. La expectación por ver a su equipo pelear junto a los gigantes Real Madrid, FC Barcelona y Joventut de Badalona era enorme. Este entusiasmo llegó a todo el país, ya que 10 millones de espectadores siguieron la final por televisión. Contra todo pronóstico, el CAI Zaragoza se alzó con la Copa tras vencer al Joventut en semifinales y al FC Barcelona en una emocionante final que terminó 81-78. La imagen de un Magee eufórico levantando los brazos mientras es paseado por un mar de aficionados es un perfecto resumen de lo que supusieron aquellos dos días para la historia del baloncesto español.

Años 80 y 90. La era de los colosos

La historia del baloncesto español se ha construido sobre grandes nombres. En este sentido, el eco de los durísimos duelos bajo los aros de Fernando Martín y Audey Norris (en la imagen) todavía resuenan. En una misma fotografía aparecen flanqueados por colosos de la talla (nunca mejor dicho) de Fernando Romay o Epi.

Pero había muchos nombres más que todavía hoy resuenan en el imaginario colectivo: Corbalán, Drazen Petrovic o Jordi Villacampa tomaron el testigo de los hermanos Alonso, Marcelino Maneja, Eduardo Kucharski o Clifford Luyk. A todos ellos les siguieron los actuales Pau Gasol, Ricky Rubio, Sergio Llul o Juan Carlos Navarro.

Todos estos nombres tienen algo en común: en un momento u otro se han dejado llevar al límite en una final de Copa como la que enfrentó a FC Barcelona y Taugrés en Sevilla en 1994. La imagen, que muestra un encontronazo entre Massenburg y Rivas, refleja cómo la tensión del último partido es capaz de hacer saltar chispas. Baloncesto en estado puro.

 

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