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Opinión

Estados Unidos: escaparate mundial


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Jordi Gual, presidente de CaixaBank, con el equipo de la oficina de representación de la entidad en Nueva York

Como directora de la oficina de representación de CaixaBank en Nueva York, desde hace dos años y medio vivo en la Gran Manzana. Durante este periodo, he tenido la oportunidad de encontrar un pueblo muy dinámico, dedicado al trabajo, con ganas de triunfar y sin miedo al fracaso, abierto a las oportunidades, pero a la vez, exigente y competitivo.

El emprendimiento y la innovación son dos valores intrínsecos de la cultura empresarial del país

Estados Unidos concede a los emprendedores un estatus elevado y mayores recompensas que ningún otro país del mundo. Cuenta con políticas públicas, leyes, relaciones institucionales e incentivos financieros que estimulan y apoyan el esfuerzo de los emprendedores. Estados Unidos ha sabido aprovechar las oportunidades que le ofrece una base tecnológica muy sólida, una excelente dotación del capital humano y una gran capacidad innovadora.

Es la primera economía mundial, con un 25% de la producción global, y absorbe un 16% del total de las importaciones mundiales. Está formado por 320 millones de consumidores con una renta per cápita de 55.837 dólares, siendo el principal emisor y receptor de inversión internacional que, tradicionalmente, ha sido favorable a la inversión extranjera directa.*

Aunque la inversión española en Estados Unidos es relativamente reciente, ya ha mostrado una evolución favorable. Tras los años de la crisis en Europa, las empresas españolas han llegado con fuerza. Iberdrola, OHL, ACS, Ferrovial, Acerinox, Arcelor o Grifols tienen destacada presencia en el país. Estados Unidos es el principal socio comercial de España fuera de la Unión Europea.

Este mercado representó en 2017 el sexto destino de las exportaciones españolas de bienes, suponiendo un 4,5% del total, y es el quinto proveedor de España: un 4,6% de las importaciones españolas procedieron de Estados Unidos en 2017. Además, Estados Unidos fue el primer inversor en España en 2015 (último año disponible), en términos de stock, con el 14,6% del total y es el segundo destino de la inversión española, con el 14% del total.

En el sector de infraestructuras, el sector privado español está participando en la ejecución de proyectos de gran envergadura y en el periodo 2013-2017 las empresas españolas han conseguido contratos de obras y de servicios en Estados Unidos por un valor en torno a los 30.000 millones de euros.

En cuanto las exportaciones, la situación económica que ha atravesado Europa, incluyendo España, en los últimos años ha supuesto una oportunidad para un nutrido grupo de empresas españolas que han comenzado a exportar sus bienes y servicios

Cabe destacar la creciente presencia hispana en el país, con más de 55 millones de hispanohablantes, cifra superior a la población española, constituyendo la primera minoría del país (17%)*. Por este motivo ofrece cada vez más oportunidades para empresas españolas que se dedican a la industria cultural, editorial y educativa, entre otras. Ciudades como Miami o Nueva York se han convertido en hubs financieros, donde se celebran de forma recurrente reuniones entre los bancos para tratar sobre las posibilidades de financiar inversiones en América Latina. Además, España podría jugar un papel importante. Tal y como se desprende de una conversación entre el presidente español, Mariano Rajoy, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump,  España se ofreció como ¨interlocutor en Europa, América Latina, norte de África y Oriente Próximo¨.

Desde el punto de vista legal, el mercado estadounidense es, en realidad, 50 mercados, con sus propias legislaciones

Por el tamaño del mercado  y la competencia global, hay que dedicarle los mejores recursos tanto económicos como humanos. Es necesario ¨americanizarse¨ y tener socios locales como lo han hecho varias corporaciones españoles, como Acciona o Iberdrola.

Es un momento interesante para las grandes empresas españolas que participen de forma destacada en proyectos de sectores como las infraestructuras de autopistas o ferrocarriles. La colaboración público-privada puede ser otra de las opciones con la que las empresas españolas se sienten cómodas. No obstante, hay que tener en cuenta la financiación de estas inversiones. Para poner en marcha estos proyectos es necesario asegurar fondos que, según Deloitte, ascienden a alrededor de 200.000 millones de euros anuales. Estados Unidos es el país más endeudado del mundo.

Por el contrario, hay menos interés en llevar a cabo proyectos de energía renovable por la incertidumbre acerca del mantenimiento de incentivos fiscales y la nueva política fiscal. También existe inquietud entre los exportadores tras el programa de política de proteccionismo y rechazo a firmar acuerdos de comercio internacional, lo que podría dañar, vía aranceles y mayores costes, a las empresas españolas que exportan a Estados Unidos.

A pesar de las dudas, Estados Unidos es el escaparate mundial 

Este año, el crecimiento se mantendrá en cotas elevadas (2,4%), favorecido por el buen funcionamiento del consumo privado, la consolidación de la inversión y una política fiscal ligeramente expansiva. En 2019, el crecimiento seguirá moviéndose en la zona del 2%, fruto de la continuidad de los factores de apoyo internos. **

Las empresas y productos que triunfan aquí, tienen una gran probabilidad de triunfar en otros países.  Quien se anime a iniciar esta aventura en Estados Unidos tiene que hacerlo bien asesorado. La claridad  de ideas y el acompañamiento de un equipo profesional especializado en la región  son claves para el éxito.

Hay que tener en cuenta que aunque el consumidor estadounidense tiene un alto poder adquisitivo y, por lo general, es muy receptivo  a adquirir productos extranjeros, las empresas españolas necesitan realizar un plan estratégico internacional para poder tener éxito en este mercado.

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